Bambú: el acero vegetal

Publicado el 2 octubre 2018

Hoy, en nuestra sección de materiales, queremos haceros llegar un artículo escrito por Jaime Baladrón Laborda, un joven arquitecto especialista en el campo de la construcción sostenible, sobre un interesante y desconocido material: el bambú.

El bambú (Familia: Poaceae o “Gramíneas”, Subfamilia: Bambusoideae) es un material orgánico y de origen natural. Este grupo lo componen una de las familias de herbáceas de mayores dimensiones. De entre los 91 géneros existentes, las especies más utilizadas en construcción se agrupan en seis géneros principales: Guadua, Dondrecalamus, Arundinaria, Bambusa, Phyllostachy y Sasalas.

Los bambúes destacan especialmente por su rápido crecimiento. Durante los primeros 5 años aproximadamente, la planta desarrollará una compleja trama de rizomas (tallos subterráneos) que servirá como sustento y base estructural para las cañas. El culmo (tallo aéreo) alcanzará su primer estado de madurez durante –aproximadamente- los próximos 3-5 años (tras haber desarrollado los rizomas). Es en este momento cuando podremos cosechar por primera vez las cañas que se consideran más idóneas para su uso en la construcción, ya que es cuando alcanzan su mayor capacidad resistente.

El mayor beneficio en el proceso de cultivo de esta planta es que tras haber alcanzado ese primer estado de maduración plena, las cañas podrán cosecharse de forma prácticamente indefinida tras un periodo de unos 2-5 años de duración entre cosecha y cosecha.

Las especies con mayor velocidad de desarrollo pueden llegar a crecer 1 metro al día, alcanzando alturas medias máximas de entre 20 y 30 metros (Algunas especies pueden llegar a alcanzar alturas de hasta 38 metros).

Otro dato característico también de esta familia de gramíneas, es que a lo largo de su vida producen más oxígeno que los árboles de madera dura que utilizamos normalmente en el sector de la construcción. Esta es la principal razón, junto con su rápido crecimiento, de que este material se esté convirtiendo en una herramienta indispensable para combatir el calentamiento global durante las próximas décadas, acumulando inmensas cantidades de CO2 en su interior y regenerando los suelos en los que se planta.

Usos y aplicaciones del bambú

Existen entre 1.200 y 1.600 especies distintas de bambú, siendo las más utilizadas actualmente en la construcción “Guadua angustifolia Kunth”, “Dondrecalamus strictus (Calcutta)”, “Bambusa Vulgaris”, “Phyllostachys edulis (Moso)”, “Dondrecalamus asper (Petung)”, “Bambusa blumeana (Spiny/Thorny)” y “Gigantochloa apus”. Cada una de estas especies tiene características distintas, lo que nos ofrece a los técnicos y prescriptores una amplia variedad de aplicaciones y acabados diferentes en el campo de la edificación.

© Bambike. Bicicleta de Bambú – Bambike revolution cycles

Al tratarse de un producto leñoso -por lo cual se lo considera maderable- también puede peletizarse y utilizarse como combustible en forma de biomasa. Su taxonomía conformada a través de fibras paralelas, nos ofrece la posibilidad de crear aislantes térmicos ecológicos o tejidos vegetales que podemos utilizar para nuestros acabados.

Las cavidades que se conforman entre sus segmentos con aire ocluido en su interior nos ofrecen también un excelente comportamiento como aislante térmico y como disipador acústico. Y su morfología, de sección circular, nos permite una infinidad de posibilidades como uso estructural (pilares y vigas), en particiones y cerramientos (montantes, arriostramientos, etc.), o incluso para conformar elementos auxiliares (tejas, canalones, andamios, etc.).

El bambú en el mundo actual

El Bambú crece a ambos lados del Ecuador abarcando: America central y del Sur, gran parte de África, y el sur y este de Asia (China, Japón, India, Indonesia, etc.). Como se puede observar en la siguiente imagen, gran parte de las especies de Bambú existentes se distribuyen a lo largo y ancho del hemisferio sur, especialmente concentrados en los trópicos.

Esta localización geográfica -coincidente en gran parte con la ubicación de lo que hoy se denominan “países pobres” o “países en vía de desarrollo”- es una de las causas principales por la que el subconsciente colectivo ha rechazado el uso de este material.

© A.P. Hebel. Global Natural Bamboo Habitat 1980 – National Geographic

Esta situación ha motivado la creación de innumerables prejuicios sobre el Bambú. Prejuicios que pueden ir desde la “desconfianza” en su durabilidad, hasta un absoluto desconocimiento tanto de sus propiedades resistentes como de sus posibles aplicaciones en sectores como el de la Edificación.

El recelo generalizado de la población hacia este material –que se acentúa, aún más si cabe, en los países occidentales- es responsable también de la ignorancia existente entre los profesionales y técnicos de nuestro campo.

© Tommaso Riva. Yurta retráctil en un Taller de Bali – Jörg Stamm y Bamboo U.

En cualquier caso, no todo son “malas noticias”. Y es que en la actualidad, han emergido como promotores del Bambú algunos arquitectos/as tan reconocidos como Elora Hardy – estudio IBUKU (arquitecta balinesa); Simón Vélez (arquitecto colombiano); Anna Heringer (arquitecta alemana); Vo Trong Nghia (arquitecto vietnamita) o Gerard Minakawa.

Estos nuevos embajadores del Bambú (junto con una ingente cantidad de profesionales muy experimentados menos “conocidos” por las masas) son los que han permitido que este material empiece a ganar el respeto y reconocimiento que se merece como herramienta en nuestra lucha contra el cambio climático.

© Julien Lanoo. Youth Hostel (Bienal Internacional de Arquitectura con Bambú) – Anna Heringer

El bambú en el contexto español

En España el Bambú aún sigue siendo un gran desconocido. En la actualidad apenas se ofrecen una pequeña cantidad de cursos formativos en forma de Talleres teórico-prácticos. La mayoría de ellos están dedicados a la “caña común”, también conocida como “caña brava”.

Esta gramínea realmente no puede considerarse una especie de Bambú propiamente dicha, ya que aunque su morfología guarda ciertas similitudes, en realidad se trata de una especie que pertenece a la subfamilia Arundinoideae y no a la Bambusoideae. Además de trabajarse en tipologías y sistemas constructivos muy diferentes a los del Bambú, su capacidad resistente y durabilidad son notablemente inferiores que sus homónimas gigantes de Latinoamérica y Asia.

© Canya Viva. Casa de Laila (Italia) – Canya Viva

De la mano de técnicos como Jaime Espinosa Benito, Eugenia Muscio, Isaac González, Juana Canet Rosselló o José Eduardo Torres Rojas -entre otros-, el Bambú va convirtiéndose poco a poco en una opción viable en nuestro país para todo tipo de proyectos relacionados con el Diseño, la Arquitectura o la Ingeniería.

© Bambusa Estudio. Garaje con cubierta de Bambú – Bambusa Estudio

Espero que después de leer este artículo tus ideas hayan quedado más claras respecto a las características de este material y todas las posibilidades que ofrece.

Si alguna vez decides emprender tu propio proyecto de construcción en Bambú, debes tener claro que lo más recomendable es que cuentes con la referencia / apoyo de un experto/a en este material (te animo a elegir entre alguno/a de los que he citado anteriormente). Puedes estar segur@ de que este material nunca dejará de sorprenderte

 

Redactado por:

Jaime Baladrón Laborda

Arquitecto especializado en “Construcción Sostenible”

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