La aspiradora que limpie la edificación de plásticos

Publicado el 4 octubre 2016

Las utopías, cuando se persiguen con ahínco, acaban a veces convirtiéndose en realidad. Yo, confío que algún día la legislación exija que los arquitectos, en todos vuestros proyectos, tengáis que incluir una cláusula que requiera a los propietarios, promotores y contratistas realizar un correcto tratamiento de los residuos generados en la construcción, máxime sobre aquellos que, como el plástico, pueden dañar de manera grave nuestra salud y nuestro eco-sistema.

Si hace un par de semanas hablábamos de los materiales sostenibles como piedra natural y la madera, hoy lo vamos a hacer de los que no lo son.

Me llamó la atención una artículo publicado en el periódico El Mundo el pasado día 9 de septiembre titulado “La aspiradora que limpia el mar”. En éste, María Fluxá nos contaba el invento de un chico holandés de 16 años para erradicar las 8 millones de toneladas de plásticos que reciben anualmente nuestros océanos y que , ahora, transcurridos 6 años, acaba de poner en marcha en el Mar del Norte.

El invento consiste en la creación de una barrera pasiva a través de pantallas sólidas donde, gracias a la orientación de las mismas, se acumula, en una matriz, el plástico arrastrado por las corrientes. Una plataforma central, ubicada en el mar, los recolecta y los clasifica antes de enviarlos a tierra con el plan de venderlos y así intentar compensar costes.

Esqueleto de albatro muerto, donde se aprecian los plásticos contaminantes en su interior. Fotografía © Chris Jordan

Esqueleto de albatro muerto, donde se aprecian los plásticos contaminantes en su interior. Fotografía © Chris Jordan

El problema para la salud humana está más que demostrado. Según un informe que acaba de hacer público Greenpeace titulado  “Plásticos en el pescado y el marisco“, se demuestran los efectos perniciosos que puede tener para los humanos consumir alimentos contaminados con micro plásticos ya que, éstos, a través de la fauna y flora marinas se están incorporando a la cadena trófica, de manera inexorable.

Esto me hizo pensar que alguien debería inventar ” La aspiradora que limpie la edificación de plásticos” para concentrar, recoger y reciclar todos los plásticos provenientes de la construcción ya que, sin lugar a dudas, durante el periodo de construcción se producen innumerables residuos plásticos, tanto de los materiales utilizados (cañerías, tuberías, molduras, cercos, revestimientos de cables, etc.) como de los provenientes de los envases y embalajes (ladrillos, baldosas, electrodomésticos, botes de pinturas, etc.) y de las rehabilitaciones y las demoliciones como persianas y ventanas de pvc, sanitarios, y un largo etcétera.

Según Alina Hess, del A. Instituto de Estabilidad, Facultad de Ingeniería, un producto de PVC puede contener hasta un 60% de aditivos, los que le otorga las propiedades requeridas, estabilidad, plasticidad o rigidez, color, etc., lo que convierte al producto en un compuesto de químicos que, generalmente lo hacen tóxico. Las mangueras y tuberías flexibles, cintas aislantes, láminas autoadhesivas, guantes, recubrimiento de cables, etc. son productos de PVC blandos, para ello se le agregan plastificantes. Las sustancias que se utilizan como plastificantes del vinilo son los ftalatos, compuestos que han resultado cancerígenos en animales de laboratorio y que además son estrogénicos, lo que significa que pueden alterar el sistema hormonal.

El tremendo problema de los plásticos, ha hecho que organizaciones como Greenpeace, España demanden al Gobierno para que actúe en 4 áreas:
• Eliminar el abandono de envases y garantizar su correcto reciclado mediante la implementación de sistemas de retorno de envases.
• Prohibir el uso de microesferas de plástico (de uso generalizado en cosmética).
• Establecer las medidas necesarias para implantar la Directiva Europea sobre las bolsas de plástico de un solo uso para noviembre de 2016.
• Fomentar medidas basadas en la economía circular, que apuesten por la reutilización de la materia prima y nuevos materiales con menor impacto ambiental.

Son la primera y última de las demandas las que me han hecho plantearme cuestiones como ¿Se sabe realmente a donde van a parar los residuos plásticos de la construcción?, ¿Se están realizando trabajos en las escombreras para separar y reciclar éstos residuos?

Restos en un vertedero municipal. © Santamariadelparamo.com

Si bien no he encontrado respuestas ni estadísticas oficiales a estas cuestiones, lo cierto es que casi todos los artículos que he leído coinciden en que tan sólo se está reciclando el 10% del plástico utilizado y que, dado que éste tarda cientos de años (algunos tipos de plásticos incluso 1000 años) en descomponerse, si se sigue fabricando al ritmo actual y no se reutiliza, llegará a convertirse en uno de los mayores problemas para el medioambiente y para la salud del ser humano.

Por ello, si pienso en las características positivas que este material aporta a la construcción en cuanto a durabilidad, flexibilidad, buen aislante y ligereza, y aunque sea un sueño, me gustaría pensar que, ya que tenemos plástico fabricado para muchos cientos de años, se pudiera llegar a un compromiso mundial por parte de todos los gobiernos para reducir la fabricación de éstos productos y , primar mediante subvenciones y exenciones fiscales a la industria capaz de generar nuevas fórmulas de utilización y reciclaje del plástico existente.

Una espléndida muestra de lo que podría hacerse con los residuos plásticos en la construcción, es la realizada por el arquitecto e ingeniero Arthur Huang con su EcoArk en Taiwán, un edificio de exposiciones cuya envolvente se ha construido con botellas de plástico recicladas, alrededor de 1,5 Millones de botellas PET (politereftalato de etileno).

Por ello, y en la medida de lo posible hay que luchar por este tipo de actuaciones ya que, y sin querer ser catastrofista, me gustaría que leyerais un informe titulado “La Nueva Economía de los Plásticos” que ha sido elaborado por el World Economic Forum y Ellen MacArthur Foundation, que estima que de continuar haciendo el mismo uso del plástico (cada año entran en el mar 8 millones de toneladas de plásticos), en el año 2050, los océanos del mundo contendrán más plástico que peces.

EcoArk (Taiwan): megaestructura elaborada con botellas de plástico recicladas © Vía Natgeo

EcoArk (Taiwan): megaestructura elaborada con botellas de plástico recicladas © Vía Natgeo

Leyendo estudios como el anterior, sólo me queda desear que , en algún momento, todos los “building stakeholders”, o grupos de interés que toman decisiones en la construcción, empiecen a sentirse responsables de dar un tratamiento sustentable a este tipo de residuos plásticos que pueden afectar de manera tan importante a la calidad de vida de los hijos de nuestros hijos y de sus descendientes. Por ello y, aunque de momento sigue siendo una utopía a corto plazo, yo estoy convencida de que en un futuro no muy lejano, entre todos los implicados en el sector, podremos logar que el correcto tratamiento de los residuos de construcción se convierta en una cotidiana realidad.

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