La pizarra: la piedra natural para las cubiertas

Publicado el 16 noviembre 2020

En este blog, hemos hablado sobre las ventajas de la piedra natural como material sostenible para su utilización en solados y fachadas. No obstante, nunca nos habíamos centrado en la utilización de la pizarra, la piedra natural por excelencia para las cubiertas.

Antecedentes

La pizarra como revestimiento para tejados se ha venido utilizando desde la antigüedad en aquellos lugares en donde se localizaba a poca profundidad y podía, por tanto, extraerse con útiles rudimentarios. La elección de la pizarra para este uso no fue banal, sino que se debió a su principal característica: LA IMPERMEABILIDAD, que permitía formar cubiertas con total estanqueidad.

Éstas cubiertas rústicas iniciales se realizaban con planchón (losas) irregulares de varios centímetros de espesor apoyadas, de forma solapada, sobre un entramado de vigas de madera. Un ejemplo lo tenemos en el Santuario de Santa María la Real en O Cebreiro (Lugo), del Siglo IX.

No obstante, en España, habría que esperar hasta el Siglo XVI con la llegada de Rey Felipe II para que, a modo de lo que él había visto en las construcciones de Flandes y Alemania, se le diera también en nuestro país un gran valor arquitectónico a este material. Es en esta época cuando se realizan las magníficas cubiertas de pizarra del Palacio del Pardo, El Real Alcázar y El Monasterio de San Lorenzo del Escorial. Posteriormente, la pizarra se sigue utilizando en construcciones emblemáticas como en la cubierta de la Catedral de la Almudena, de Madrid.

Características

En las construcciones de aquella época se demuestra, de manera empírica, la segunda característica de este material: su GRAN DURABILIDAD que hace que, incluso en climas extremos, tanto sus propiedades como su color permanezcan inalterables a través de los años.

Una tercera característica que me gustaría destacar y que, por evidente, a veces no se considera en la elección de la pizarra como material para la cubierta, es que se trata de un MATERIAL IGNÍFUGO, que puede soportar muy elevadas temperaturas. Aquí también hemos podido observar muchos ejemplos, sobre todo en zonas rurales, de viviendas quemadas donde lo único que ha perdurado ha sido la piedra de sus muros y la pizarra de sus tejados.

Si desde el punto de vista de prestaciones, como material de construcción, reúne las tres importantes características citadas, desde lo que en este blog nos interesa, la sostenibilidad, podríamos calificarla, sin duda, con un sobresaliente. Tanto en su extracción, como en su fabricación, que es totalmente artesanal, el consumo de agua y las emisiones de CO2 son mínimas o inexistentes ya que en su proceso no intervienen productos químicos, ni hay que someterla a ningún tipo de cocción o cualquier otro proceso contaminante o artificial. Podemos valorar esta cuarta característica de material sostenible, en los estudios comparativos, con otros materiales para el mismo uso, llevados a cabo y publicados en la base francesa INIES.

Aunque la forma más demanda de la pizarra, es la Rectangular, dependiendo de la tradición de cada país, de su forma de colocación y su utilización, se puede fabricar con forma Redondeada, Ojival (Pico Pala), Rombo, Hexagonal, Media Luna, etc.

Al tratarse de un producto natural, dependiendo de su formación geológica, también nos ofrece distintos colores, entre el negro y el gris y diferentes texturas, lisas o rugosas.

Una última característica que me gustaría destacar, desde la óptica del diseño, es su INIMITABLE Y GRAN VERSATILIDAD. Si antes citábamos quese trata de un material tradicional con el que se habían realizado grandes e históricas construcciones, en la actualidad, el ingenio de muchos prescriptores y la adaptabilidad del material a cualquier diseño de cubierta nos ofrece la posibilidad de realizar construcciones modernas, vanguardistas y muy originales.

Bueno, como habréis podido comprobar, mis preferencias por este excelente material están más que fundamentadas, y por mucho que he buscado no he encontrado ni una sola de sus propiedades que no me gustara. El único “pero” que podría ponerle es que se precisa de personal cualificado para su correcta colocación, aunque eso, más que un “pero” es un “pro” porque es lo que garantiza su correcta ejecución en obra.

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