Rehabilitar sin invadir: aerogel para aislamiento interior en edificios antiguos
En el marco del proyecto europeo Horizonte 2020 “Wall-ACE”, investigadores del Politecnico di Torino han probado un revestimiento térmico interior con aerogel pensado para mejorar la eficiencia energética de edificios antiguos, históricos o protegidos.
La idea responde a dos problemas muy habituales en este tipo de rehabilitación:
- No perder espacio interior, porque los aislamientos convencionales suelen requerir bastante espesor.
- Respetar el valor patrimonial del edificio, evitando soluciones que alteren su carácter o no sean compatibles con sus materiales originales.

Qué buscaban (y qué comprobaron)
El estudio se centró en dos cosas, de forma muy práctica:
- Conseguir un revestimiento interior muy aislante con poco espesor (una capa fina, tipo “revoco” interior).
- Ver en un caso real si ese revestimiento ayuda a:
- reducir pérdidas de calor
- evitar condensaciones (humedades) en puntos delicados como los puentes térmicos (por ejemplo, alrededor de ventanas).
Puesta en marcha en un edificio real

Aplicaron el revestimiento en un edificio de los años 20 en Turín y compararon dos muros iguales durante aproximadamente dos meses de invierno:
- un muro revestido con una capa fina (unos 12 mm)
- otro muro sin modificar, como referencia
En la comparativa, el muro con revestimiento presentó una superficie interior más cálida (en torno a +1,4 ºC), lo que se traduce en una mayor sensación de confort cerca de la pared. Además, las mediciones mostraron una reducción aproximada del 30% en las pérdidas de calor. En conjunto, el comportamiento térmico del cerramiento también mejoró: la transmitancia (U) descendió de 1,22 a 0,90 W/m²K, es decir, una mejora de alrededor del 27%.

Y, de cara a la rehabilitación, el efecto fue especialmente relevante en el encuentro muro‑ventana, un punto habitual de puente térmico: allí, la temperatura superficial mínima aumentó en más de 1,5 ºC. Además, cuando se simuló un escenario de humedad interior alta (70% HR), el muro sin revestir llegó a presentar condensación durante parte del periodo monitorizado, mientras que en el muro revestido el riesgo quedó prácticamente eliminado.
Un matiz clave: el tiempo de secado
El material necesita alrededor de dos meses para secar completamente (eliminar el agua de la mezcla). Hasta que seca, su rendimiento puede verse penalizado. Por eso los resultados se consideran representativos después de ese periodo.
Este revestimiento interior con aerogel se plantea como una solución especialmente adecuada cuando es necesario aislar por el interior, pero no se puede aumentar demasiado el espesor por limitaciones de espacio y, además, se requiere una intervención compatible con edificios históricos o protegidos.





