4 fuentes de energía renovables desconocidas y con mucho potencial

Publicado el 28 julio 2022

Que las energías renovables son el futuro de la sostenibilidad es un precepto cada vez está más interiorizado en la mentalidad de los ciudadanos. Sin embargo, el debate sobre estas nuevas formas de suministros suele limitarse a la energía solar, la eólica e incluso, la geotérmica, pero nada más allá. Es cierto que existe una buena justificación para que estas tecnologías monopolicen la conversación: son las más estudiadas y las que se pueden implantar de forma inmediata. Si bien esas son las más avanzadas y analizadas, existen otras vías de explotación energética renovable de nuestro planeta que tienen mucho potencial. En esta publicación presentaremos 4 de ellas:

El poder de las pisadas

En general, los estudios se han centrado en utilizar el calor que proviene del sol, pero los seres humanos también generan una gran cantidad de energía calorífica que se puede aprovechar. Tal y como os contamos en su momento, es un orgullo que haya sido una empresa española, Onix Solar, quién haya desarrollado esta tecnología de suelo fotovoltaico transitable.

 Ya se han llevado a cabo instalaciones con grandes resultados. En uno de los más destacados, se han instalado baldosas capaces de transformar el calor de cada pisada de los viandantes en energía 100% limpia. El agua caliente que generan los pasos ha permitido a la empresa que instaló las baldosas reducir en un 25% el consumo de energía.

El poder calorífico de las pisadas también se ha probado en discotecas para iluminar la pista: las baldosas están dotadas de un sistema de luces led que se iluminan cuando se pasa por encima y, por eso, una sala de baile es el lugar perfecto para utilizarse como alternativa lumínica.

Fotosíntesis

El proceso que las plantas siguen para realizar su respiración puede ser una gran fuente de energía por desarrollar. El potencial es muy grande, pero, de momento, las técnicas que se han intentado implementar para su aprovechamiento (electrodos que capturan los electrones que se generan en la fotosíntesis) son muy costosas y poco eficientes en cuanto a producción energética se refiere. Para que esta fuente pueda llegar a ser rentable debería proporcionar unos 3.000 kWh al año (consumo medio de una casa), pero con esta tecnología sería necesaria una gran extensión de plantas con el sistema instalado (algo muy poco rentable).

La investigación y los progresos tecnológicos podrían traer la solución para aprovechar de manera óptima la fotosíntesis, pero, hasta la fecha, no se ha encontrado la técnica idónea.

El calor de la incineración

No cabe duda de que intentar aprovechar el calor que se produce en un crematorio puede ser un tema polémico. Dejando a un lado los juicios morales y desde un punto de vista científico, es una cantidad muy grande de calor que se está desperdiciando. Además, la actividad de los hornos crematorios no desciende; al contrario: cada vez más personas optan por esta opción.

Una de las primeras ciudades que aprovechó esta inusual fuente de energía, fue Estocolmo que diseñó un crematorio que pudiera proporcionar calor (a más de 65ºC ) al sistema de calefacción del barrio donde se ubica.

A esta instalación funeraria con recuperación de calor, le siguieron la de la ciudad sueca de Halmstad, la realizada en el municipio inglés de Redditch y varias en la ciudad de Copenhague, no sin antes requerir la aprobación por parte del Consejo de Ética de la ciudad.

Particularmente, yo opino que no hay razones morales, y si muchas medioambientales, para no aprovechar una creciente e importante fuente de energía.

La bacteria de la humedad

Investigadores de la Universidad de Massachussets han creado una tecnología que utiliza la bacteria Geobacter sulfurreducens para generar energía a través de la humedad ambiental. Se trata de una técnica 100% sostenible y renovable que absorbe el vapor de agua del aire y produce una corriente eléctrica entre dos electrodos a través de nanohilos de proteínas.

Al igual que en el caso del aprovechamiento de la fotosíntesis, los prototipos están lejos de ser eficientes y rentables y, por tanto, también de poder comercializarse y generalizarse. Sin embargo, las posibilidades que tiene esta invención son enormes. Ya no haría falta ningún tipo de aparato o adaptador: por ejemplo, los propios electrodomésticos y la maquinaria de una fábrica podría, gracias a esta bacteria, transformar la humedad en energía y ser energéticamente neutros e independientes.

Aún queda mucho para que estas fuentes de energía puedan llegar a utilizarse en el día a día, pero son campos abiertos sin explorar que, con la tecnología, financiación y perspectiva adecuada podrían ayudar a la descarbonización de nuestro planeta.

Imagen del estudio de la Universidad de Massachussets obtenido de Breaking Science News

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