Claves para unas Navidades sostenibles

Publicado el 7 diciembre 2018

Luces de colores, árboles con adornos, villancicos, regalos… Las navidades son, sin duda, una época de celebrar. Pero también supone en sí misma una época de excesos. Por lo tanto, desde nuestro blog queremos mostraros algunas claves para aplicar ciertos hábitos más sostenibles y evitar un excesivo daño ambiental. Y es que, además, es el mejor momento de hacerlo, por ser una época en la que se ensalzan valores y gestos de solidaridad.

  • ¿Árbol artificial o natural?

Los árboles de Navidad artificiales duran más y son más económicos, y exigen menos cuidados que los naturales. Sin embargo, son más contaminantes ya que se fabrican con PVC y otros plásticos no degradables y, además, contienen una excesiva cantidad de plomo y mercurio. No suelen ser de proximidad, ya que es habitual que se produzcan a grandes distancias del lugar de compra y en su transporte también se provoca impacto ambiental.

Por su parte, los árboles naturales son biodegradables y no ocasionan ningún año ambiental si nos aseguramos de que su origen está en viveros de producción controlada. No conviene tirarlos a la basura, ni plantar en el bosque. Una vez finalizado su uso, los ayuntamientos suelen tener servicios o puntos de recogida especiales para su reutilización.  Existe una iniciativa, miarboldenavidad.com, que consiste en pedir el abeto, te lo entregan y después lo recogen para reciclarlo y hacer compost. Y, aquellos que sigan vivos, se plantarán de nuevo.

Si estáis pensando en adquirir un árbol natural, es conveniente asegurarse de su procedencia y comprobar que está vivo. También, comprobar que cuenta con un buen cepellón, que tiene raíces y tierra suficiente. Una vez en casa, debe colocarse en un tiesto lo suficientemente grande para las necesidades de sus raíces, añadir tierra y comprobar la humedad, poniendo agua y nutrientes cuando sea necesario. Tampoco se debe situar cerca de fuentes de calor ni someterlo a fuertes cambios de temperatura. Y, para decorarlo, se recomienda utilizar luces que no se calienten y lo sequen.

Otra idea es tirar de ingenio y construir nuestro propio árbol con objetos reciclados, como madera o incluso con hueveras pintadas, entre muchas otras posibilidades.

  • Belén

Si sois de los que disfrutan poniendo el Belén cada año, tenéis que saber que para fabricar sus piezas pueden utilizarse también materiales sostenibles. En el caso del portal u otras casitas, se pueden usar maderas como la de los palets, o el bambú para las vigas. Además, se pueden utilizar otros productos ecológicos para decorarlo como piedras, arena, corteza de los árboles y ramas caídas. Una idea para elaborar las montañas es utilizar papel reciclado envejecido con la técnica del café.

Conviene ter cierto cuidado a la hora de elegir elementos de la naturaleza para decorar no sólo el Belén, sino nuestra casa. Por ejemplo, el musgo, cuya tradicional utilización ha provocado que algunas especies se encuentren en peligro de desaparición. Otros ejemplos son los acebos, ruscos o el muérdago.

  • Luces de Navidad

Como se trata de consumir la menor energía posible, conviene utilizar bombillas de bajo consumo, microbombillas o módulos que reducen un tercio el consumo eléctrico. Las luces LED consumen un 90% menos de energía que las tradicionales, por lo que también son una buena alternativa. Y, por supuesto, se recomienda limitar el tiempo del encendido.

Otra alternativa es sustituir la iluminación artificial por velas, que crean un ambiente muy cálido y navideño. No obstante, hay que intentar que sean velas naturales, ya que la mayoría que hay en los mercados están fabricadas con parafina, un derivado del petróleo que emite un hollín tóxico.

  • Regalos

A la hora de elegir los regalos, conviene primar que sean productos naturales, biodegradables, de proximidad y que estimulen la creatividad de los más pequeños. De esta manera se contribuirá, además, a inculcarles una conciencia ambiental.

Y, a la hora de envolverlos, también se puede echar mano de criterios sostenibles. Por ejemplo, se pueden utilizar papeles de periódicos y revistas. O, si no, reutilizar aquellos papeles de regalo que tenemos de otros años, para así no seguir consumiendo más.

Finalizada la Navidad, es importante no olvidarse de seguir con ese espíritu ecológico, también a la hora de recoger, guardar los adornos y deshacerse de los desperdicios. Aquellos elementos que puedan tener una segunda vida deben ser guardados para su reutilización. Y, si nos vemos en la obligación de tirar algo, hay que fijarse a qué contenedor va.

Esta época tan especial es perfectamente compatible con la sostenibilidad y la ecología. Además, ayuda a fomentar la imaginación de todos (no solo de los más pequeños) y los resultados son realmente originales y vistosos. Así pues, ¡que tengáis unas buenas y sostenibles fiestas!

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