Ángela Ruiz Plaza: “Abordamos los proyectos desde dentro hacia fuera. Empezamos por escuchar el lugar y el alma de los que quieren habitarlo”

Publicado el 15 junio 2020

Hablar de arquitectura es hablar de una expresión de lo que somos, de nuestra personalidad, de cómo vivimos. De ahí el auge de la arquitectura sostenible; porque cada vez estamos más concienciados con la importancia de cuidar el planeta, y de cuidarnos a nosotros mismos.

Y esto lo saben muy bien en Atipical, un estudio de arquitectura que plasma en sus proyectos las inquietudes de sus habitantes, siempre desde una visión sostenible. Su fundadora, Ángela Ruiz, comparte con nosotros una reflexión tan simple como necesaria: lo importante es cuidarnos a nosotros mismos y entender que, lo que aplicamos a nosotros, debemos aplicarlo también a nuestro entorno. Y, si hay conciencia de que lo que das lo acabas recibiendo, cuidaremos más y mejor nuestro planeta.

Entrevista

Isabel Fernández: ¿Cómo y cuándo nace Atipical?

Ángela Ruiz: Nace en el momento en que yo estaba haciendo mi tesis doctoral de desarrollo sostenible del desierto del Sahara, estudiando construcciones en tierra, tras una vida interesada en el diseño bioclimático, y me encuentro con Dani, que viene de trabajar en bioconstrucción, manchándose las manos. Una combinación perfecta que surgió hace 8 años.

I.F.: ¿A qué se debe el nombre de vuestro estudio? ¿Porqué “Atipical”?

A.R.: Él siempre pensó en montar una empresa que se llamara Tipi-cal, tipi, en indio: “lugar donde habitar”, y cal: “material tradicional, sano y ecológico” y yo le puse la A, porque para mí es imprescindible que sea todo original, que sea un reto creativo, que sea único y atípico.

I.F.: ¿Cómo abordáis los proyectos de arquitectura sostenible?

A.R.: Siempre desde dentro, hacia fuera, empezamos por escuchar el lugar, y por escuchar el alma de los que quieren habitar ahí. Sus deseos, necesidades, formas de vivir. Siempre les pedimos que empiecen describiendo la casa de sus sueños, con atención a los detalles que les hacen felices, si les gusta mucho cocinar, o ducharse bajo el sol por la mañana, o dormir mirando las estrellas….

I.F.: ¿Con qué materiales soléis trabajar?

A.R.: Usamos mucho Osb, por ser una madera económica, resistente y ecológica, aunque no es la más ecológica es equilibrio entre precio y calidad biótica. Usamos mucha cal, que es barata y da muchos beneficios a la salud, resistencia y durabilidad. Todo tipo de madera, barro o tierra, cruda o cocida, corcho y materiales reciclados.

I.F.: ¿Algún proyecto del que os sintáis especialmente orgullosos?

A.R.: Tenemos varios que nos emocionan especialmente: como la casa Bionsai, que es la casa ecológica más pequeña del mundo, o la casa MandM, una rehabiolitación de unas antiguas bodegas, la casa Tortuga, una reforma con duchas mágicas y piscina naturalizada, o la casa Oyster, que es una vivienda minimalista y de diseño contemporáneo pero todo ecológico.

I.F.: En vuestra web decís que os habéis replanteado la epistemología de lo “eco”. ¿A qué os referís?

A.R.: A que hay mucho greenwashing o mucha gente que se suma al trending topic y a todo le pone el “eco” delante, aunque no tenga de verdad en cuenta todo lo que supone una conciencia ecológica en cuanto a la salud física, la salud mental y la conciencia medioambiental.

I.F.: Recientemente has publicado el libro “Habitar en la era del inconsciente. 22 píldoras para de conciencia para vivir de forma atípica en nuestra tierra”. ¿Qué nos puedes contar sobre él?

A.R.: Aún no está publicado, es un proyecto de crowdfunding que he lanzado y ahora mismo lo estoy terminando de escribir. Es un compendio, breve, sencillo, divertido, accesible e ilustrado de todo lo que a mí me ha despertado la conciencia, para pensar más en profundidad en cómo será el futuro de nuestras viviendas y nuestras ciudades. Un aporte de evidencia científica a todo lo que la intuición nos lleva, de cómo la arquitectura es nuestra tercera piel, nos cuida, vibra con nosotros y nos hace vibrar, en frecuencias positivas y de crecimiento, o lo contrario, cómo nos puede enfermar. Mucho conocimiento tachado de pseudiciencia hasta ahora, y una visión muy global de la vida y del habitar que nos puede hacer más felices y plenos.

I.F.: ¿Crees que estamos realmente concienciados con la importancia de cuidar nuestro entorno?

A.R.: Creo que lo importante es estar concienciados de cuidarnos a nosotros mismos, y una vez que aprendamos, lo que es dentro, es fuera, y si hay conciencia de que lo que das recibes, cuidaremos más y mejor el entorno. Por ejemplo, las radiaciones y los materiales o alimentos tóxicos nos enferman, y si nos importa nuestra salud, entonces cambiaremos la forma de alimentarnos, los materiales con los que construimos nuestras casas y las radiaciones que emitimos a la tierra y ella nos devuelve, porque es un ser vivo, una esponja que toma y suelta. Y si la cuidamos, nos cuidaremos. Todos somos uno, es la teoría del interser. Ojalá poco a poco vayamos contagiándonos de esta conciencia.

Ojalá ese libro sea pronto una realidad. Es necesario reflexionar sobre cómo debe ser nuestro entorno si queremos poder seguir habitándolo, desde una perspectiva nueva y diferente. Muchísimas gracias, Ángela, por tu tiempo, ¡y enhorabuena por tu gran trabajo!

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  • angela dice:

    Muchísimas gracias por esta entrevista que me hicisteis con tanto cariño! Gran equipo tras este interesante blog! Gracias!

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