Luis de Garrido: “Ha aumentado la demanda de proyectos pseudo-eco-friendly, pero no la demanda de verdaderos proyectos ecológicos, es más, de forma indirecta, estos se han reducido muchísimo”

Publicado el 2 junio 2022

La Arquitectura Sostenible es una corriente que abarca diferentes ámbitos, por lo que, una persona que domine varias disciplinas constructivas siempre será más útil y positiva para los diferentes proyectos. La multidisciplinariedad es una de las características del entrevistado de hoy, Luis de Garrido, ya que tiene cuatro doctorados (en arquitectura, historia del arte, informática y neurociencias), tiene su propio estudio, LUIS DE GARRIDO, y es docente del Máster Avanzado en Arquitectura Bioclimática y Autosuficiente.

Entrevista

Isabel Fernández: ¿Cómo definirías tu estudio de arquitectura?
Luis de Garrido.

Luis de Garrido: Un estudio de arquitectura integral en el que, de forma integrada, aseguramos varios conceptos a la vez:

– Mayor nivel ecológico posible.

– Menor cantidad posible de necesidad de máquinas.

– Menor consumo energético posible (alrededor de 20 kW hora año / m2).

– Mayor nivel posible de autosuficiencia (en energía, agua, alimentos).

– Un mayor satisfacción posible de nuestros clientes.

– Mayor nivel de industrialización posible.

– Un mayor nivel de reutilización de todos los componentes del edificio.

– Mayor nivel posible de la calidad arquitectónica.

– Menor coste económico posible.

Es muy difícil conseguir esto, pero llevamos 30 años trabajando, acumulando experiencia de todo tipo.

I.F.: ¿Cómo es tu metodología a la hora de afrontar los proyectos?

L.G.: Hacer todos los proyectos lo mejor posible. Desde hace 30 años hacemos lo mismo. Y todos nuestros proyectos tienen el máximo nivel ecológico posible.

Hace diez años que solo pienso en dejar un legado, por tanto, hago un esfuerzo para dejar un legado, y que algún arquitecto en el futuro lo retome y, si tiene otro entorno más adecuado que el actual, pueda hacer proyectos grandiosos.

I.F.: ¿En qué parte de la construcción sostenible dirías que está más especializado tu estudio? Eficiencia energética, materiales de fuentes sostenibles, aprovechamiento de aguas…

L.G.: En todo eso, y en muchísimo más. Hacemos todo lo que se debe y se puede hacer de forma holística. Así lo explico en los 24 libros que he escrito sobre el tema.

I.F.: Eres muy prolífico en la divulgación de la Arquitectura sostenible, ¿qué es lo que te inspira para generar tanto contenido?

L.G.: El convencimiento de que, en vida, no se puede hacer nada valioso de verdad para generar una sociedad en equilibrio con la naturaleza. Ciertas empresas, personas y políticos, para obtener dinero y poder, han anestesiado a la población general, y los han dejado huérfanos y sin criterio propio. Por tanto, estoy dejando un legado, con la esperanza de que esta situación colapse por sí misma, y otros arquitectos necesiten hacer proyectos ecológicos de verdad en un futuro. Incluso estoy dibujando proyectos sobre pergamino, y utilizando tintas ferrogálicas, con la intención de que perduren por cientos o miles de años.

I.F.: Eres docente en el Máster Avanzado en Arquitectura Bioclimática y Autosuficiente, ¿Crees que es importante que las próximas generaciones de prescriptores se especialicen en temas de sostenibilidad? ¿Has percibido un aumento de la demanda de este tipo de materias?

L.G.: Es mucho más peligroso que los profesionales se formen mal, a que no se formen en absoluto. Y por desgracia una formación precaria, disgregada, muy incompleta, ineficaz, centrada en conceptos pseudo-ecológicos es lo más habitual.

Nosotros proporcionamos una formación auténtica, integral, y muy eficaz, ya que les enseñamos a proyectar adecuadamente durante todo el proceso de diseño, para asegurar que sus resultados tengan el mayor nivel posible de calidad general, el mayor nivel ecológico posible, el menor consumo energético posible, el mayor nivel de autosuficiencia posible, y al menor coste económico posible.

No he percibido mayor demanda. Los alumnos están confundidos, ya que ni tienen base para diferenciar lo bueno de lo malo. La desinformación en temas de ecología, sostenibilidad, eficiencia energética, energías alternativas… es tal, que el alumno se siente confundido y no sabe elegir. Muchos alumnos piensan que la sostenibilidad es algo sencillo al alcance de cualquiera, pero no lo es en absoluto. Es un tema muy complejo, que requiere una formación muy robusta, holística y crítica.

En el Máster M.A.S., desde hace 25 años, en cada curso aceptamos únicamente entre 13 y 15 alumnos para garantizar la excelencia en su formación. Además, estos alumnos, y de forma paralela, proyectan estrechamente conmigo, mano a mano y paso a paso, varios tipos de edificios, con la finalidad de proporcionarles mi legado, y que aprendan lo máximo posible. Para mí no existe diferencia entre alumno y colaborador, ya que proyecto junto con ellos con el mismo nivel.

El proyecto Magic Forest.

I.F.: ¿Existe algún material reciclado o reutilizado que utilices mucho en tus proyectos o al que tengas especial estima? ¿Por qué?

L.G.: La idea de que los materiales reciclados aportan algo medioambientalmente es otra de las grandes falacias que han logrado empresas y políticos a nivel internacional. Me explico: todos los materiales existentes, absolutamente todos, son reciclables. No existe un solo material que no pueda ser reciclado. Reciclar significa cambiar las características físicas, químicas o mecánicas de un material. Y por eso se necesita una importante cantidad de energía y de recursos adicionales. Lo que ocurre es que algunos materiales son más difíciles de reciclar (y por tanto no está justificado su reciclaje) y otros materiales son más fáciles de reciclar.

El problema de la proliferación generalizada del concepto “reciclado” es que se programa la mentalidad de los ciudadanos haciéndoles creer que es algo bueno medioambientalmente, aunque en muchos casos no lo es en absoluto, o puede ser mucho peor. Pero eso no es lo peor. Lo verdaderamente peligroso es que teniendo entretenidos a ciudadanos y profesionales con el concepto de “reciclaje”, se está desviando la atención, y se están ocultando otras acciones muchísimo más eficaces, desde un punto de vista económico (para el ciudadano) y medioambiental. Entre estas acciones destacan algunas. Por ejemplo, el correcto diseño de los componentes, objetos y tecnologías (para que cumplan realmente con su función). En segundo lugar, el diseño para durar (y evitar la obsolescencia programada). En tercer lugar, está, por ejemplo, la reutilización (para lo cual apenas se necesita energía y no se necesitan recursos adicionales.

Dicho de otro modo, se ha realizado una programación neuro-lingüística al ciudadano (y especialmente al profesional) para mostrarles que lo verdaderamente ecológico en realidad es lo que le es conveniente a empresas y políticos, y no se fomenta, en cambio, las acciones correctas que tendrían un verdadero beneficio medioambiental (pero que no es lucrativo para empresas y políticos). El ciudadano se siente feliz y orgulloso de creerse que hace cosas ecológicas, aunque en realidad está actuando en complicidad con empresas y políticos haciendo cosas antiecológicas (pero que el ciudadano no las siente como tal).

I.F.: ¿Algún proyecto o proyectos que destaques especialmente? ¿Por qué?

L.G.: Estoy especialmente orgulloso de varios proyectos. Pero el primero que me viene a la mente es Bio-Tecnopolis. Una ciudad alternativa en Cali (Colombia). Invito a los lectores a que analicen con detalle este proyecto. Por supuesto existen otros como Casa Mariposa, Green Castle, Beardon, ACTIO, Pontmare, Magic Forest, Puerta de Triana, Casas del Rio, Eye of Horus, Ferran Adriá, etc. De los que me siento especialmente feliz…en fin, estoy muy satisfecho de varios proyectos. Pero lo importante es que lo estén quienes me los han encargado.

El proyecto BioTECNOPOLIS en Cali. Jamundí. Colombia.

I.F.: En base a las peticiones de tu estudio, ¿Crees que ha aumentado la demanda de obras eco-friendly?

L.G: Ha aumentado muchísimo la demanda de proyectos pseudo-eco-friendly, pero no la demanda de verdaderos proyectos ecológicos, que en realidad se ha reducido muchísimo.

En realidad el sector de la construcción apenas ha experimentado ninguna mejora medioambiental sustancial, y ello se debe a la absoluta manipulación que se ha realizado del concepto de “sostenibilidad”. En realidad se están adoptando muchísimas acciones, en nombre de la sostenibilidad, que en realidad son anti-sostenibles.

Como se sabe, el problema medioambiental tiene solo dos componentes, de los cuales se derivan los demás. Por un lado está la superpoblación y por otro lado la industrialización exagerada, es decir, la proliferación de máquinas que consumen energía. En la sociedad se ha instaurado el concepto de “optimismo tecnológico” y eso no es nada bueno. Si las máquinas que consumen energía son parte del problema, lo que debe hacerse es reducirlas al máximo, en lugar de sustituirse por otras. Pero ahora entran en juego intereses económicos y políticos. Para resolver los problemas medioambientales, a nivel global, se está siguiendo una política muy equivocada, ya que se están adoptando medidas muy caras y con poca eficiencia medioambiental. En su lugar se deberían adoptar medidas baratas y con gran eficiencia medioambiental.

La integración y abuso de máquinas (supuestamente más sostenibles) es una de las peores medidas, ya que es muy cara y muy poco efectiva, y fomenta uno de los mayores problemas medioambientales: la obsolescencia programada. En su lugar se deberían fomentar políticas para mejorar el buen diseño de los edificios, que es lo más barato y efectivo, desde todos los puntos de vista, y especialmente dese un punto de vista medioambiental. Pero eso no interesa ni siquiera a las Facultades de Arquitectura, que siguen al pié de la letra los postulados de empresas y políticos (es hora ya de crear una nueva Facultad de Arquitectura, con un plan de estudios radicalmente diferente, y de paso recuperar la valía del arquitecto). Lo que ocurre es que alrededor de la fabricación de máquinas (con obsolescencia programada) se ha creado un negocio enorme. 

I.F.: ¿Crees que ha habido un cambio en la mentalidad de los ciudadanos, o quizás ha sido un cambio de la industria y las nuevas iniciativas gubernamentales?

L.G: Las nuevas políticas son caras e ineficaces y se han plasmado en los supuestos sistemas de evaluación medioambiental (Passivhaus, Leed, etc..), sistemas de certificación, y en normativas de obligado cumplimiento. Todos estos sistemas potencian la utilización de máquinas, y ningunean el valor de un correcto diseño arquitectónico, ya que si se hiciera un correcto diseño arquitectónico, la mayor parte de las máquinas habituales no se necesitarían.

El caso es que, a estas alturas, ya no hay salida posible. El daño ya se ha instaurado en la sociedad, y solo un puñado de profesionales hacemos, de forma voluntaria, lo que se debe hacer. Y lo que se debe hacer es diseñar mejor los edificios (o reformarlos), al menor coste posible, para que garanticen un confort térmico interior, y que no necesiten máquinas. De este modo no consumen apenas energía, y su mantenimiento es mucho menor. Además se reduce el coste de los edificios, ya que no necesitan máquinas. Además mis clientes no se llevan un disgusto cada mes cuando ven la factura de energía. Son mucho más felices.

Por ello, en nuestro estudio solo hacemos, desde hace 30 años, edificios de alto nivel bioclimático. Nuestros edificios no necesitan aparatos para crear en su interior una temperatura de confort, tanto en invierno como en verano. Por tanto nuestros edificios apenas consumen energía, y no hay nada que se pueda estropear, o que necesite mantenimiento. Me gusta mucho ver la cara de felicidad de mis clientes, cuando me dicen que a ellos no les afecta en absoluto la subida de precio de la energía, ya que ellos no consumen apenas energía, y la poca que consumen la generan por ellos mismos, ya que nuestras viviendas autosuficientes apenas tienen un sobre coste de 6.000 euros. Del mismo modo, en el master que yo dirijo formamos a los arquitectos para que sean capaces de proyectar edificios que no consumen energía (www.masterarquitecturabioclimatica.com).

El proyecto Casas del Rio Eco-Restaurante.

Muchas gracias por concedernos la entrevista Luis.

Categorias relacionadas: Actualidad, Entrevistas
  • Mar dice:

    Muy interesante entrevista!!

  • Pablo dice:

    Mi casa es bioclimática, solamente con no depender ni de gas, ni aparatos de aire acondicionado….. es impensable, pero así es!!!! Ni mantenimientos, ni zonas exclusivas para los aparatos, ni falsos techos para conducciones….. es genial y encima ayudo al medioambiente

  • Eva dice:

    Especial, gran profesional!! Diseño innovador. Enhorabuena Luis!!

  • Luca Bullaro dice:

    Muy interesante la reflexión! Importante para todos los estudiantes de arquitectura…..

  • Gabriele dice:

    Trabaje un año en el estudio de luis, fue una gran experiencia, hay mucha pasión y amor en cada proyecto.
    Arquitectura, ecología y economía son los puntos fuertes de cada proyecto.
    su estudio es ideal para todos los jóvenes arquitectos que quieren trabajar duro y aprender

  • perfecto…
    Javier Guerri

  • Conozco a Luis desde hace muchos años, siempre ha sido pionero en todo lo relacionado con la construcción ecológica y bioclimática. Lo que dice en el artículo es totalmente cierto. Nos corresponde a todos defender lo que realmente es ecológico y bioclimático y de lo que es simplemente marketing.

  • Luis Carlos Abusaid dice:

    Es una realidad que la actual sociedad está inmersa en un circulo vicioso de consumo masivo de tendencias supuestamente “verdes” o “eco amigables” y por ignorancia se ha dejado confundir convirtiéndose en complice de las mafias politiqueras detrás de todo esto; gracias a personas como el arquitecto Garrido podemos ver una luz al final del túnel y confiar en que su legado algún día dará los frutos que tanto necesitamos hoy, esperanza para las futuras generaciones.

  • Lisette Garrido dice:

    ¡Muy buena entrevista! ¡Te felicito Luis! Me parece muy acertado lo que dices, es lamentable cómo la desinformación crece en las universidades, en el ámbito laboral y político, sólo por intereses económicos y políticos, y no por querer hacer el bien a las comunidades, proteger el medioambiente, y dar solución a los problemas que enfrentan las ciudades. Es muy triste darse cuenta que lo que aprendiste, por 5 años o más, no fue la mejor opción o que en realidad estás haciendo daño más que beneficiando. Es hora de abrir los ojos, de pensar más allá de lo evidente y de cuestionarlo todo. Construir una vivienda es una gran inversión para muchas personas, con vida útil de unos 70 años como mínimo, y las buenas decisiones parten desde la selección del lugar, la orientación del terreno y del proyecto, el diseño, elegir los materiales, el tipo de construcción, entre otros, y una vivienda ecológica va de la mano también con el estilo de vida, desde cuidar los recursos hasta generar menos residuos, ser feliz y saludable en un ambiente con buena iluminación natural, buena ventilación natural y libre de agentes tóxicos. Qué mejor solución que la misma arquitectura resuelva todo sin necesidad de aparatos extra y costos extra.

    ¡Invito a todos los estudiantes de arquitectura a leer los libros del Dr. Arq. Luis De Garrido!

  • Maria cecilia dice:

    Admirable el conocimiento, inteligencia,dedicación y compromiso de Luis.. ¡cuánto más necesitamos de esto en el mundo actual!…Un genio. Agradezco poder aprender de él tanto en el Máster M.A.S como en su Estudio y libros.

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