Kaohsiung Stadium, un estadio solar con forma de dragón en Taiwán

Publicado el 5 diciembre 2019

Taiwán sigue situándose a la vanguardia de la arquitectura sostenible. Y es que, entre otros ejemplos, alberga también el Estadio Nacional de Kaohsiung, un estadio solar que fue inaugurado en 2009 para los Juegos Mundiales. Ubicado en el pueblo pesquero de Kaohsiun, a 400 kilómetros al sur de Taipéi, y con una superficie de 25.553 metros cuadrados, cuenta con todos los requisitos para calificarlo como “construcción verde”.

Kaohsiung Stadium se diferencia de los clásicos estadios tradicionalmente cerrados por sus avanzadas técnicas constructivas. A menudo su forma es comparada con un dragón moviendo la cola, animal muy presente en la cultura asiática. Las placas fotovoltaicas que recubren toda la estructura le dan una apariencia escamosa y metálica similar a la de este animal mitológico, por lo que los lugareños lo apodan “serpiente de cristal” o “cola de dragón”

Feng shui

Siguiendo algunos criterios del Feng Shui, y en colaboración con la Oficina de Meteorología, se determinó cuál era la dirección del viento en verano y cómo enfriar el estadio de forma respetuosa con el medioambiente.

Y es así como surgió la idea del enfriamiento natural a través del viento. Para ello, los lados y el techo del estadio no se cierran en un círculo, sino que crean un túnel por el cual pasa el aire que refresca al espectador durante el caluroso verano.

Características principales

La panificación de la pista se orienta en dirección norte-sur, con un giro de 15 grados en dirección noroeste-sureste dentro de la espiral que forma el estadio. Este diseño permite al espectador observar el campo resguardado del viento. Esta posición también tiene en cuenta la orientación de la luz solar.

Gracias a las casi 9.000 placas fotovoltaicas, este estadio se sustenta totalmente con energía solar, de ahí que sea conocido como “estadio solar”. Estos paneles no sólo proveen de energía al estadio, si no que sirven literalmente como el techo de la estructura. El excedente de energía producido abastece también a la localidad.

Junto al estadio principal se encuentran diversos espacios, como un parque con plantas tropicales y palmeras, vías para bicicletas y un estanque ecológico.

Todos los materiales utilizados son 100% reciclables y de fabricación taiwanesa, lo que reduce el impacto ambiental que generaría traer los materiales de otros lugares.

Una cubierta hecha de “escamas de dragón”

El estadio tiene 8.844 paneles solares a lo largo de los 14.000m2 de su superficie. Esta cubierta puede abastecer hasta 1.14GWh de electricidad anualmente, reduciendo en 660 toneladas la producción anual de CO2. Conectado a la matriz energética de la población en la que se encuentra ubicado el estadio, podría abastecer a un 80% del área circundante cuando no se encuentre en uso.

Unos chips en el techo monitorizan el consumo y la distribución de la electricidad, así como los posibles daños en la granja solar.

El techo no solo alimenta energéticamente al estadio. Un sistema de tubos transporta el agua de lluvia a tanques de almacenamiento subterráneo, donde se esteriliza y vuelve a ser utilizada para regar las zonas verdes.

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