La importancia del Agua en una casa sostenible

Publicado el 28 febrero 2022

Creo que cuando hablamos del agua como un recurso escaso no somos conscientes de lo que esto significa. Estamos acostumbrados a abrir el grifo y que salga agua sin preocuparnos casi ni de su coste. Según el XVI Estudio Nacional de Suministro de Agua Potable y Saneamiento en España 2020, el consumo de agua por habitante/día es de alrededor 130 litros.

Estamos confiados y tranquilos pensando que el 70% de nuestro planeta está cubierto de agua, cuando de este porcentaje el 96,5% es agua salada y el 3,5% es agua dulce que en su mayor parte esta encerrada en hielo y glaciares.

Si a lo anterior añadimos los resultados de un estudio llevado a cabo por la Universidad Politécnica de Valencia junto con el Instituto de Ingeniaría del Agua y Medioambiente, que afirma que “Los efectos del cambio climático conducen a un escenario de aumento general de la severidad de las sequías tanto meteorológicas como hidrológicas, debido a los efectos combinados de la reducción de las precipitaciones y el incremento de la evapotranspiración”.

Y, además, si tenemos en cuenta que no se produce agua nueva, que el agua que hay en la Tierra es estable, ya que no es un recurso renovable (un recurso es renovable cuando es capaz de regenerarse en la naturaleza en un periodo de tiempo igual o superior a la del consumo de los seres humanos).  Si esto no ocurre, como en el caso del agua, se precisa de alternativas sostenibles para conservarla y reciclarla de manera eficaz.

Sin embargo, y a pesar de lo anterior, se siguen proyectando edificaciones que no tienen en consideración este recurso escaso. A continuación, indicaremos alguna de las medidas que deberíamos adoptar para el ahorro de consumo de agua en la edificación.

1.- Tratamiento de aguas grises

Se definen como aguas grises, las procedentes de duchas, bañeras, lavabos, cocinas y lavadoras, aunque estas dos últimas generalmente no se reciclan debido a la elevada contaminación que contienen. La tecnología para el reciclaje de estas aguas grises, que están compuestas por materia orgánica e inorgánica y microorganismos, se realiza en base a tratamiento físico-químicos o tratamientos biológicos. Una vez tratadas pueden utilizarse de nuevo para las cisternas de los sanitarios, para el riego y para la limpieza, nunca para el consumo humano.

Es necesario realizar una instalación para que las aguas grises se canalicen en tuberías independientes del resto de aguas residuales. De igual forma, las aguas tratadas, deben canalizarse independientemente de las aguas de red.

Existe mucha oferta en el mercado de instalación de equipos. Ya en nuestra visita a CONSTRUTEC del año 2016 os mostramos sistemas de  recuperación de aguas grises , pero es importante tener en cuenta que, si bien lo ideal es hacerlo en la fase de proyecto, en el caso de viviendas ya construidas también se podrían realizar este tipo de canalizaciones aprovechando una reforma en la vivienda.

2.- Recuperación de aguas pluviales

Se trata de almacenar en un depósito el agua procedente de la lluvia, después de que, previamente, pase por un proceso de filtrado. Esta agua es posteriormente canalizada para su utilización en cisternas de inodoros, limpieza y riego.

Esta medida, muy utilizada en el centro y norte de Europa es muy poco frecuente en España. No obstante, la Asociación Española de Empresas de Tratamiento y Control de Aguas, ha elaborado una Guía técnica de aprovechamiento del agua de lluvia en edificios que detalla los pasos para introducir esta medida sostenible en los proyectos de obra nueva.

Para viviendas unifamiliares existen también fórmulas sencillas a base de bidones conectados a los canalones de la edificación que, sin ningún tipo de filtrado, puede ser utilizado para el riego y limpieza exterior.

3.-Limitadores de caudal

La utilización de perlizadores, que son unos pequeños accesorios que se insertan en los grifos e inyectan aire de forma que el chorro de agua mantenga el mismo volumen con menos cantidad de agua, es una medida eficaz y económica de ahorro.

4.- Cartuchos termostáticos

Permiten alcanzar la temperatura de agua deseada sin tener el grifo abierto esperando a que salga el agua caliente. Existen este tipo de cartuchos para insertar en el grifo y evitar, así, el cambio completo de la grifería.

Aprovechamos además para recordar en este post los consejos que desde las distintas Comunidades Autónomas nos dan con relación al ahorro del agua. A modo de ejemplo, a continuación, indicamos las de la C.A de Madrid, reflejadas en su página web ahorraagua.madrid.es

Con el grifo

Ciérralo mientras te jabonas las manos, te lavas los dientes o te afeitas. Gastarás 12 litros menos por minuto.

Instala sistemas economizadores de agua en los grifos, que puedes adquirir en las ferreterías y repara los grifos si detectas goteos o fugas. Consumirás 30 litros menos cada día.

Cierra levemente la llave de paso de agua de la vivienda, no apreciarás la diferencia y ahorrarás una gran cantidad de agua diariamente.

En la ducha

Dúchate en lugar de bañarte y cierra el grifo mientras te jabonas. Utiliza un cabezal eficiente, disminuirás su consumo en un 50 % y ahorrarás 150 litros en cada ducha.

Aprovecha para rellenar recipientes mientras esperas a que salga el agua caliente para, por ejemplo, regar plantas. Reducirás el consumo de dos a ocho litros.

En el váter

Utiliza sistemas de doble carga y usa la de menor capacidad. Si tu cisterna es de modelo antiguo, utiliza una botella de un litro llena de agua en ella. Dejarás de gastar 100 litros cada día.

Coloca una papelera en el cuarto de baño y evita tirar al váter cosas que no sean papel higiénico.

En la cocina

Utiliza la lavadora y el lavavajillas cuando estén llenos y con los programas de ahorro. Serán 30 litros menos de agua en cada uso.

Compra electrodomésticos –lavavajillas y lavadoras- de bajo consumo (A+ hacia adelante). Además de agua, ahorrarás energía.

Si friegas los platos a mano, no dejes correr el agua. Gastarás 12 litros menos por minuto.

Con la comida

Descongela los alimentos en el frigorífico. No lo hagas bajo el agua. Ahorrarás 12 litros por minuto y ganarás en sabor.

Coloca una jarra en el frigorífico en vez de dejar correr el agua para que se enfríe.

Utiliza un cuenco o barreño para lavar la fruta y verdura. Reutiliza después esa agua.

Reutiliza el agua sobrante de las jarras o la que usas para hervir huevos o lavar verduras para regar tus plantas.

En el jardín

Cuando utilices la manguera en la terraza o jardín intenta emplearla lo imprescindible.

Ten siempre plantas autóctonas que consuman poca agua.

Riega al amanecer o atardecer para evitar evaporaciones.

Evita el riego los días que haya mucho viento.

Tapa la piscina fuera de la temporada de baño e instala un sistema de tratamiento físico-químico en continuo para evitar su vaciado.

Siguiendo estos consejos podemos llegar a ahorrar hasta un 30% del agua que utilizamos y si, a esto, le unimos las medidas de tratamiento de aguas grises y recogida de aguas pluviales, el ahorro puede ser superior al 70%.

Confiamos que nuestros arquitectos tengan en cuenta, cada vez más en sus proyectos, estas acciones que, lógicamente, son más económicas si se realizan durante el periodo de construcción y, así, contribuir a la utilización responsable de este recurso imprescindible para la vida.

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