Luis Pastor: “Nuestra voluntad es desterrar conceptos de construcción convencional basados en la economía y la rapidez y dar valor a la salud de las personas y del entorno”

Publicado el 20 junio 2022

La Arquitectura Sostenible es una corriente que abarca diferentes ámbitos, por lo que, una persona que tiene en la utilización de materiales naturales una de sus prioridades es la definición de construcción sostenible, y el estudio Bioconstruible, de Luis Pastor, es un habitual en usar de componentes como la paja, el barro, el adobe… También priorizar las rehabilitaciones o la salud en sus proyectos hace, de Luis Pastor, un perfecto ejemplo de arquitecto experto en sostenibilidad que predica con la práctica.

Entrevista

Isabel Fernández: ¿Cómo definirías tu estudio de arquitectura?
Luis Pastor

Luis Pastor: El estudio “Bioconstruible” que comenzamos en 2015 la arquitecta técnica Ana Gordillo y yo, es a día de hoy, una oficina de gestión de proyectos de bioconstrucción mayoritariamente de vivienda y que favorece la autoconstrucción mediante el acompañamiento y la capacitación de los promotores.

En este momento somos cuatro colaboradores con una voluntad firme en desterrar conceptos de la construcción convencional, basados en la economía y la rapidez y dar valor a la salud de las personas y del entorno.

I.F.: ¿Cómo es tu metodología a la hora de afrontar los proyectos?

L.P.: Lo más importante son las conversaciones con los clientes, saber cómo quieren vivir en su vivienda, sus preferencias y sus necesidades. El proceso de diseño queremos que sea conjunto con el cliente, al menos hasta el momento de redactar un proyecto definitivo. Nuestra labor como técnicos es principalmente no perder de vista la normativa de aplicación, los principios de orientación y soleamiento y los principios de bioconstrucción.

I.F.: ¿Algunas de las obras de tu estudio están especializadas en sostenibilidad, por qué esa perspectiva de la arquitectura?

L.P.: Intentamos que todas nuestras obras estén especializadas en sostenibilidad, incluso más allá, en el uso de materiales naturales y saludables, que es un criterio no incluido necesariamente en sostenibilidad. De hecho, el cuidado del entorno y de las personas es la base de partida de nuestros proyectos, con el propio nombre del estudio, “Bioconstruible”, lo queremos dejar patente.

I.F.: ¿En qué parte de la construcción sostenible dirías que está más especializado tu estudio? Eficiencia energética, materiales de fuentes sostenibles, aprovechamiento de aguas…

L.P.: Diría que nos especializamos en construcción saludable. La mayoría de nuestros proyectos, tanto de obra nueva como de rehabilitación, incorporan estructura de madera aserrada, cerramiento de balas de paja o de barro, revocos de cal o arcilla, que son elementos de la bioconstrucción. Pero, además, si hablamos del ámbito rural, incorporamos la recogida de agua de lluvia para riego, procesos de fitodepuración para evitar los sistemas convencionales de saneamiento tan pesados para el suelo rústico, baños secos para ahorrar agua, etc. Y por supuesto siempre buscamos el aprovechamiento solar pasivo para evitar el abuso de la calefacción, el uso del arbolado para favorecer la refrigeración en verano y, en algunas ocasiones, la construcción de tejados verdes que aíslan y consumen CO2.

I.F.: Muchas de tus reformas estás protagonizadas por materiales naturales como la paja. ¿Qué características destacarías?

L.P.: En reformas no siempre es fácil incorporar la paja porque los cerramientos originales suelen respetarse, de hecho, en reformas y rehabilitaciones nuestra máxima es conservar al máximo lo existente. Pero si el cliente demanda el uso de paja, material que nos encanta por sus magníficas cualidades, somos conocedores de las diversas técnicas con las que se trabaja este material.

La paja en concreto, por sus condiciones de empaquetado, es un aislante excelente, la estandarización del embalado hace, además, que sea un bloque de construcción que permite la modulación en proyecto. Su procesado tan mínimo incide poco o nada en la emisión de carbono y, por su origen natural, está libre de tóxicos. Al final de su vida útil puede volver al suelo sin generar un residuo. Lo mismo ocurre con el barro, o la cal, materiales que también utilizamos tanto o más que la paja.

Granja helicícola en la provincia de Valladolid
I.F.: Y del adobe, otro de los materiales sostenibles que usa en sus obras, ¿qué es lo que más le atrae?

L.P.: Hemos trabajado rehabilitando edificios construidos con adobe tradicional y su principal característica es la inercia térmica, la capacidad de cargarse de calor sin dejar que escape y devolverlo al ambiente regulando la temperatura, esto ocurre en los dos sentidos, del interior al exterior y viceversa, por lo que conserva el calor de nuestra calefacción en invierno y evita el calentamiento del exterior en verano. Por eso en rehabilitación y para primera vivienda es aconsejable aislar las paredes de adobe por el exterior, dejándolo visto al interior o revocado con cal o arcilla.

Otra gran cualidad del adobe es la transpirabilidad, cualidad que comparte con la paja, la cal, el corcho o la madera y que no tiene el cemento. Gracias a esto una pared de adobe regula la humedad interior de forma natural, por ello siempre se recubre con materiales también transpirables, nunca con cemento, que, al no transpirar, ahoga al adobe que acaba degradándose, como vemos habitual y desgraciadamente en nuestros pueblos.

I.F.: Además de los comentados anteriormente, ¿existe algún material reciclado o reutilizado que utilices mucho en tus proyectos o al que le tengas especial estima? ¿Por qué?

L.P.: De forma puntual, pero con mucha satisfacción hemos construido con pallets de madera, por su estandarización, robustez y por ser de madera.

También tenemos especial estima a la piedra, material muy diverso dependiendo de cada zona geográfica, igual que la madera, natural, transpirable y resistente, muy usado sobre todo en rehabilitación, pero también en cimentaciones ecológicas de cal y canto.

I.F.: ¿Crees que las certificaciones sostenibles, cada vez más numerosas, son un sistema que fomenta las obras ecofriendly y acerca esta perspectiva a los ciudadanos?

L.P.: Para Bioconstruible construir de forma ecológica no es una opción, es una necesidad y nunca hemos perseguido una certificación de nuestras obras. Si qué hemos asistido a presentaciones y cursos sobre certificaciones, sobre todo europeas, pero no las tomamos como punto de partida, en todo caso como calificación final. Por supuesto la certificación es un método muy positivo para incentivar la construcción sana y consciente, pero en nuestro caso hemos intentado que la ecología esté por descontado en nuestros proyectos y nuestra forma de trabajar.

I.F.: ¿Algún proyecto o proyectos que destaques especialmente? ¿Por qué?

L.P.: Destacaría el primero, una granja de caracoles con vivienda en suelo rústico, autoconstruida con balas de paja, por ser el proyecto con el que iniciamos nuestra actividad y el que nos abrió las puertas al mundo de la bioconstrucción.

También destacaría las rehabilitaciones, tanto de vivienda urbana como rural, porque la recuperación del patrimonio edificado nos parece fundamental para reducir el impacto de la construcción frente a la obra nueva. De este tipo hemos recuperado viviendas en Valladolid, en la provincia de Segovia y en Asturias.

Y, por último, destacaría la vivienda unifamiliar de obra nueva en las laderas al norte de Valladolid, donde planteamos una obra con materiales más o menos convencionales, pero usándolos de forma eficiente, bioclimática y saludable.

Rehabilitación de vivienda en Asturias
I.F.: En base a las peticiones de tu estudio ¿Crees que ha aumentado la demanda de obras ecofriendly? De ser así, ¿es porque ha cambiado la mentalidad de los ciudadanos o ha sido un cambio de oferta de la industria?

L.P.: El revulsivo más fuerte para este cambio de mentalidad ha sido la emergencia sanitaria provocada por el coronavirus, que ha disparado el deseo de muchas personas de vivir en otro tipo de vivienda, porque el parque de viviendas de nuestras ciudades, pensado para la especulación y el beneficio, es pésimo desde el punto de vista de la habitabilidad.

Pero desde siempre ha existido gente concienciada con el cambio climático y el calentamiento global, que ya era una amenaza real antes del cambio de siglo. Es esta gente la que más demanda una vivienda sana, construida con el menor impacto posible.

Desde Arquitectura Sostenible quiero agradecer a Luis que hiciese un hueco en su agenda para realizar esta entrevista. Espero que os resulte tan interesante como a mí. ¡Muchas gracias, Luis!

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