Aplicaciones del cáñamo en la construcción sostenible

Publicado el 18 mayo 2020

Uno de los cultivos más interesantes, y sin embrago muy desconocido en Europa y en España, en particular, es el del cáñamo. Este desconocimiento tiene su origen en la prohibición, en 1961 por Naciones Unidas, de su cultivo.

Por ello, ha sido interesante descubrir que su cultivo es uno de los más antiguos, cuyas plantaciones, según algunos expertos, como Hana Gabrielová, datan de hace más de 5.000 años.  Esto tiene sentido ya que se trata de una planta de rápido crecimiento en la que sus semillas, flores tallos y fibra son aprovechables para la medicina, la alimentación, la fabricación de papel o realización de tejidos altamente resistentes como lo demuestra el hecho de que Colón hubiera utilizado este material para fabricar las velas y cuerdas de las Carabelas.

La prohibición de su cultivo se debe a que el cáñamo y la marihuana provienen de la misma planta, la Cannabis Sativa, que abarca diferentes variedades de cepas. De hecho, es muy difícil diferenciar una plantación de cáñamo de una de marihuana.

Entre otros, los componentes del cáñamo son el THC (Tetrahidrocannabinol), que es un elemento psicoactivo que posee efectos psicotrópicos, y el CBD (Cannbidiol) cuyo compuesto natural no es psicoactivo y se utiliza para fines medicinales por su gran poder analgésico y antiinflamatorio.

No fue hasta 1988 cuando un grupo de científicos franceses desarrollaron las cepas, que hoy denominamos cáñamo industrial, las cuales contienen muy bajo contenido en THC (inferior al 0,3%), lo que llevó al Parlamento europeo a crear una normativa que permitiera su cultivo en la Unión Europea. No obstante, tuvieron que pasar más de 10 años para que el Estado Español autorizase su cultivo mediante el Real Decreto 1729/ 1999.

Aplicaciones del cáñamo industrial

El cáñamo industrial tiene multitud de aplicaciones en la industria. Desde la alimentación, la medicina, el sector textil, o la fabricación de papel, hasta su utilización en el sector de la construcción.

Centrándonos en la construcción, una de sus aplicaciones más conocidas es el Hempcrete cuyo nombre está compuesto de la palabra “Hemp” (cáñamo) y la abreviatura de la palabra “concrete” (hormigón). Se denomina así, a la pasta realizada con la mezcla de fibras de cáñamo (la llamada cañamiza que se encuentra en el núcleo del tallo), cal (polvo de piedra caliza), arena y agua. Su componente de piedra caliza (Lime stone en inglés) hace que esta composición reciba también, en ocasiones, el nombre de HempLime.

La pasta, así obtenida, se puede aplicar directamente en obra aunque, como el hormigón, requiere de un periodo de curado. Con el transcurso del tiempo, el agua, la cal y el cáñamo, se petrifican dando como resultado una estructura extremadamente fuerte, pero, al mismo tiempo, muy ligera que puede durar miles de años y que, por su estabilidad, es idónea para zonas sísmicas ya que no se agrieta.

No obstante, con esta pasta también podemos comprar productos ya curados en forma de ladrillos o bloques. También tenemos que tener en cuenta que alguno de sus componentes pueden variar, como vimos en el proyecto Suninplant en el que la piedra caliza fue sustituida por Puzolana (silicio-aluminoso).

Con este material también podemos encontrar productos ecológicos aislantes para la construcción, como paneles o mantas de lana de cáñamo.

Ventajas del cáñamo

Siguiendo, entre otros expertos, a William Stanwix y Alex Sparrow, grandes defensores de esta técnica constructiva, que desarrollaron extensamente en su libro “The Hempcrete Book, enumeramos algunos de sus beneficios. Las ventajas de la utilización del cáñamo en la construcción, que a continuación se citan, son extraordinarias.

  • Gran estabilidad. No se contrae, por lo que evita la formación de grietas
  • Fácil de aplicar, siguiendo sencillas instrucciones
  • Muy versátil, lo podemos utilizar en paredes, suelos y techos.
  • Gran eficiencia energética ya que sus propiedades aislantes le permiten mantener una temperatura estable.
  • Buen aislante acústico, evitando la penetración de ruido exterior y  las reverberaciones en el interior de la vivienda.
  • Transpirable, e higroscópico por lo que evita totalmente las condensaciones y formaciones de moho.
  • Proporciona un ambiente saludable libre de COV (compuestos Orgánicos Volátiles).
  • Sus propiedades mejoran con el tiempo. La mezcla se petrifica y gana fuerza y durabilidad
  • Muy Resistente a los parásitos ya que el tallo del cáñamo no contiene albúmina.
  • Ofrece una gran resistencia al fuego.
  • Contribuye a la construcción de EECN (Edificios de consumo de energía casi nula), neutros o incluso negativos, ya que al tener un periodo de crecimiento muy corto (la producción por hectárea es 4 veces mayor que el de la madera) captura más CO2 que los árboles.

Ante tal cúmulo de ventajas, es difícil entender por qué este material apenas es utilizado en el sector de la construcción. Ciertamente, la prohibición de su cultivo durante años contribuyó a ello, pero aún hoy las grandes plantaciones que se encuentran en Corea del Norte, Chile, Francia, EEUU, Canadá y China se destinan en gran medida a la producción textil y de aceite de semilla con una casi inexistente aplicación en la arquitectura.

Por ello, desde este blog, nos gustaría reivindicar y fomentar la utilización del cáñamo en la arquitectura sostenible. Para ello, habría que potenciar su cultivo en nuestro país que, por otro lado, posee un clima idóneo para ello.

Podéis encontrar más información y distribuidores de este material en la IHBA (International Hemp Building Association), Asociación Internacional de Construcción con Cáñamo, entre cuyos socios encontraréis alguna empresa española. 

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