Arquitectura bioclimática para las construcciones junto al mar

Publicado el 11 julio 2017

Como imagino que os pasa a muchos de vosotros, me encanta ver casas, aunque sólo sea por el exterior. Por ello, cuando estoy de vacaciones y tengo tiempo de dar largos paseos, además de disfrutar del paisaje disfruto de esta afición. Por ello, he visto que todavía en muchas zonas costeras, sobre todo del norte de España, encontramos casas ubicadas al borde del mar con todas sus ventanas y balcones de espaldas a la costa, mirando, habitualmente hacia la carretera o camino más cercano.

Esto era así, ya que lo que se buscaba era encontrar una mayor protección contra las inclemencias del mar. Hoy, gracias a los avances tecnológicos en los sistemas constructivos y en los materiales de construcción utilizados, una construcción frente al mar no difiere en su planteamiento de cualquier otra donde lo que impera es lograr la ubicación que nos permita la mejor y más amplia vista posible del paisaje que nos rodea.

Pero ¿Qué pasa si además queremos que esa vivienda al lado del mar sea sostenible? Sin entrar en el detalle de las características generales en este tipo de edificaciones que ya publicamos en este blog, vamos a analizar cuáles son los factores diferenciales que deberíamos tener en consideración a la hora de proyectar estas edificaciones.

Factores que influyen en edificaciones sostenibles

La humedad ambiental es, sin duda, la característica más relevante por lo que tendremos que establecer un buen sistema de ventilación natural, diurno y nocturno, para evitar condensaciones.

©Fotografía de EcoHabitar con fines puramente informativos

Si no queremos tener una envolvente estanca a través de una construcción de casa pasiva ya que lo que buscamos es disfrutar del aire libre con cerramientos interiores que den acceso al exterior, tendremos que conseguir la ventilación mediante aberturas en fachadas opuestas (soleadas y en sombra) que permitan una buena circulación del aire y consigan eliminar las condensaciones de humedad en el interior de la vivienda.

Si se trata de una vivienda de temporada, debemos prever un sistema de ventilación forzada programada para que, durante los meses en que la vivienda esté cerrada, se siga ventilando eficazmente.

La humedad, aconseja también realizar un diseño arquitectónico elevado, poco asentado en el terreno ya que, además de evitar las posibles filtraciones por capilaridad en zonas muy lluviosas y con niveles freáticos casi en superficie, también favorece, por la mayor altura, la circulación del aire.

La exposición continua de los materiales de la envolvente (fachadas y cubierta), y las de los cerramientos al ambiente salino va a ser determinante para la selección de los mismos ya que, aun exigiendo un test de salinidad según la norma internacional ISO 9227, se ha demostrado que, con relación a la corrosión de los materiales metálicos, los resultados de laboratorio distan bastante de lo que ocurre en la práctica.

Es por ello que se recomienda realizar fachadas ventiladas con materiales sostenibles y duraderos como la pizarra o la piedra, y preferiblemente de la zona.

©Fotografía de CUPACLAD®

Otro de los aspectos que debemos destacar en las construcciones costeras es el viento, por lo que es muy conveniente realizar un detallado análisis del mapa eólico de la zona ya que va a determinar los materiales y forma de construcción de la cubierta.

En climas mediterráneos, donde son habituales este tipo de construcciones, es aconsejable facilitar la entrada del sol en invierno con aperturas hacía el sur, y dificultarla en veranos a través de buenos aislamientos y protecciones solares como contraventanas, celosías, persianas, voladizos, etc.

En la costa del norte y noroeste de España, deberíamos realizar la fachada norte prácticamente ciega (respetando los huecos de ventilación antes citados), para evitar pérdidas energéticas y, aprovechar la zona sur para abrir grandes ventanales o galerías, favoreciendo las ganancias solares en invierno.

Se trata, en definitiva, de realizar una arquitectura adaptada al entorno y al clima, por lo que el mejor consejo en las edificaciones al borde del mar es realizar una arquitectura bioclimática y siempre que sea posible, con materiales de la zona (bioconstrucción).

Seguro que los que hayáis leído este post, os fijareis más en todas las viviendas que estén cerca de las playas donde vayáis a pasar las vacaciones que, de paso, aprovecho para desearos sean felices y muy sostenibles.

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