La Casa Girasol, una vivienda de carbono positivo

Publicado el 2 marzo 2021

Las casas ecológicas cada vez nos sorprenden más. Por su innovación, su originalidad y su incansable búsqueda de la sostenibilidad. Y ejemplo de ello es la Casa Girasol, diseñada por el estudio Koichi Takada. Inspirada en la icónica planta, esta casa aprovecha al máximo toda la energía del Sol. Al igual que un girasol, como su propio nombre indica, ‘la forma sigue a la naturaleza’.

La escuela de la Bauhaus

Como referente de este proyecto, cabe mencionar la escuela de la Bauhaus. Esta escuela de arquitectura, diseño, artesanía y arte fundada en 1919 en Weimar es todo un referente para un gran número de artistas. La Bauhaus ayudó a configurar la transición social y económica a la sociedad industrial del siglo XX bajo el lema ‘la forma sigue a la función’. Así, con su Sunflower House (Casa Girasol), Koichi Takada propone una nueva visión: “la forma sigue a la naturaleza”.

En la actualidad, nos enfrentamos a desafíos sociales muy diferentes a los que se enfrentaban nuestros referentes. Si bien el movimiento Bauhaus fue todo un desafío para la política alemana de la época, hoy en día uno de los desafíos más potente al que nos enfrentamos es el cambio climático.

© Fotografía de Koichi Takada con fines puramente informativos

Sunflower House

Esta casa, ubicada en la región italiana de Le Marche, representa el futuro más verde de Europa. Fue encargada por Bloomberg Green y está inspirada en el movimiento de los girasoles. Al igual que el lema de la Bauhaus ‘la forma sigue a la función’, estos arquitectos han sabido aprovechar al máximo toda la energía solar. Centrándose en el movimiento de una planta, el estudio Koichi Takada afirma que ha llegado el momento de crear una Nueva Bauhaus europea, unificando la vida moderna en armonía con la naturaleza.

La idea del proyecto se ha centrado en aprovechar la energía del sol al máximo. El techo y cada uno de los pisos se mueven en función de la exposición al sol y conseguir un rendimiento óptimo. El sensor que proporciona los giros también tiene en cuenta la comodidad del usuario, maximizando o minimizando la ganancia de calor.

Aumento en la producción de energía

Si lo comparamos con la energía obtenida de paneles estáticos, el ahorro estimado con este nuevo sistema es de un 40%. Además, la Casa Girasol está climatizada mediante el uso de tubos de tierra, haciendo que el sol caliente la chimenea, y el aire interior se eleve atrayendo aire fresco a través de otra tubería fría.

© Fotografía de Koichi Takada con fines puramente informativos

Este proyecto de los arquitectos Koichi Takada es un ejemplo más de hacia donde debemos de movilizar nuestros recursos. Una arquitectura sostenible nos ayuda a canalizar los bienes de la tierra aprovechando cada uno de ellos al máximo. Si ya los paneles solares eran un gran avance, recuperar el lema de ‘la forma sigue a la función’ es toda una reivindicación de movilizar a la sociedad hacia lo sostenible.

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