El corcho, un material sostenible con múltiples ventajas para la construcción

Publicado el 11 febrero 2019

Como todo el mundo sabe, el corcho se obtiene de la corteza de un árbol llamado alcornoque. El alcornoque sólo prospera en siete países mediterráneos: Portugal, España, Francia, Italia, Marruecos, Argelia y Túnez, que suman más de dos millones de hectáreas. España, detrás de Portugal, ocupa el segundo puesto en el ranking mundial de producción de corcho. Y las regiones que monopolizan el paisaje de alcornocales son: Andalucía, Extremadura y Cataluña.

La principal utilización del corcho extraído es para la fabricación de tapones, dejando para el sector de la construcción el sobrante del que, una vez triturado, se obtendrán otros productos: revestimientos, aislantes y aglomerados.

La forma de comercialización del corcho para el sector de la construcción es en paneles, losetas y rollos. Sin embargo, también lo podemos encontrar en bloques, granular, molido, etc.

Con relación a su utilización, tenemos que destacar que el corcho para suelos se trata con productos de sellado y barnices que incrementan su resistencia e impermeabilidad. Además, y por motivos estéticos, se utilizan tintes que nos dan una gran variedad de tonalidades. Y, por ello, es fundamental asegurarse de que estos barnices, sellantes y tintes, son ecológicos y respetuosos con el medio ambiente. Su colocación es muy sencilla, ya que sólo hay que pegarlo con adhesivo al soporte existente.

El corcho para paredes y techos se puede colocar como revestimiento decorativo en losetas, o como material aislante, en planchas de corcho negro aglomerado, granulado o expandido con un grosor superior al habitual.

Corcho expandido

Las planchas o paneles de corcho negro (expandido) se utilizan básicamente como aislantes térmicos y acústicos. En su fabricación el corcho se aglutina sin necesidad de ningún aditivo químico, con su propia resina (suberina) mediante un sistema de cocción que es lo que le confiere el tono tostado. Podemos encontrar en el mercado paneles de medidas 1000×500 mm con espesores que van desde 20 a 60 mm. Os dejo este enlace en el que podéis ver la fabricación del corcho expandido.

Debemos diferenciar claramente el corcho negro del llamado corcho blanco, como se denomina en muchas ocasiones al poliestireno expandido, EPS o poliespán, ya que éste es un material plástico, una resina, que no tiene nada que ver con un producto natural.

Al profundizar sobre el corcho natural, tengo que deciros que me ha sorprendido que la mayoría de sus características constituyan una clara ventaja constructiva. Me ha costado realmente bastante encontrar argumentos en contra de este material, aunque alguno también hay. A continuación, os indico las ventajas y desventajas de su utilización en construcción.

Ventajas
  1. Ecológico. Es un producto 100% natural y 100% reciclable ya que su composición imputrescible y su resistencia a las variaciones atmosféricas le proporciona un ciclo de vida ilimitado. Así, puede transformarse al final de su primer uso en nueva materia prima para posteriores utilizaciones.
  2. Impermeable. Admite su colocación en zonas húmedas como cuartos de baño y sótanos (esta característica es la que hace su empleo idóneo para los corchos de botella).
  3. Transpirable. Esta propiedad le confiere una característica única como regulador climático que evita las condensaciones ya que aísla. Y, al tiempo, permite la transpiración entre las dos superficies aisladas.
  4. Aislamiento térmico óptimo. Muy resistente a las altas temperaturas y a las sequías. Su estructura alveolar (cuya función natural era la protección de las partes vivas del árbol) le confiere una gran resistencia al paso del calor y del frío. Además, el corcho mantiene idénticas propiedades aislantes durante todo su ciclo de vida.
  5. Aislamiento acústico y contra vibraciones. Es esta misma estructura celular alveolar, la que actúa como amortiguador en la trasmisión de las ondas sonoras proporcionando una gran atenuación de los ruidos y absorbiendo las ondas de choque.
  6. Resistente a la presión y la comprensión. No se deforma con facilidad. Y, cuando lo hace, posee una gran capacidad de recuperación del volumen inicial (siempre que este no haya sido perforado) ya que sus células están ordenadas en forma de hileras radiales sin dejar huecos entre ellas. Algo que, unido a la presencia de aire en el interior de las mismas, le proporciona una gran resistencia mecánica.
  7. Material muy ligero. Lo que, además de facilitar su colocación, permite su utilización sobre estructuras ligeras y en techos.
  8. Gran adherencia a las superficies lisas debido a los huecos de las células que lo conforman.
  9. No inflamable. Esta característica llamó mi atención ya que creía que precisamente su comportamiento al fuego no era idóneo. Sólo después de ver estos vídeos cuyos enlaces comparto, me he convencido de lo contrario: comparación con poliestireno, y prueba de fuego sobre placa de corcho.
  10. Capacidad de protección. La superficie blanda de un piso de corcho puede actuar como una especie de almohadón que proporciona cierta cantidad de protección cuando alguien accidentalmente tropieza y cae. Esto lo convierte en una gran opción para las habitaciones de los niños y para los residentes mayores propensos a caerse.
  11. Repelente natural. La suberina, que es el principal componente del corcho, funciona como un insecticida natural ya que tiene la propiedad de repeler pequeños bichos e insectos. Esto hace que los suelos de corcho sean resistentes al crecimiento y la colonización de estos organismos y contribuyan, por tanto, a incrementar la salubridad de un ambiente.

Desventajas
  1. Los suelos de corcho se pueden rayar con mayor facilidad que los de madera. Y es por ello por lo que no es recomendable su utilización cuando se tienen perros o gatos en casa, ya que las marcas de sus arañazos pueden ser irreparables.
  2. Tampoco están indicados en espacios donde reciban una luz directa y continua del sol, ya que las partes expuestas modificarán su tonalidad que acaba decolorándose.
  3. Los suelos de corcho, al igual que los suelos de madera, no funcionan bien con calefacciones de suelo radiante ya que, como se ha dicho anteriormente, ofrecen un gran aislamiento térmico que impide que el calor de las tuberías radiantes pase al ambiente.
El origen del corcho

Después de estos exiguos argumentos en contra, y de las innumerables ventajas antes descritas creo que, como yo, os estaréis preguntando ¿Por qué no se utiliza de manera más generaliza este material? La explicación, como casi siempre, es económica. Y en este caso no por el precio del material en sí, sino por el plazo para rentabilizar la inversión de una plantación de alcornoques, por lo que no abundan los empresarios que quieran embarcarse en este negocio.

Un alcornoque tarda entre 30 y 35 años en formar su corteza y la primera capa de corcho que se extrae, el bornizo, no es económicamente rentable. A partir de ese momento, cada nueve o diez años se puede ya realizar ‘la pela’, donde se extrae un corcho mucho más formado, de mayor grosor y con más aplicaciones en la industria. Si a esto unimos el hecho de que más del 70% del corcho que se produce se destina a tapones, lo que queda para el resto de los productos (aislamientos, revestimientos y aglomerados) resulta claramente insuficiente.

Un grupo de alcornoques con el tronco desnudo tras la saca de corcho

No obstante, confiamos en que el uso de este excelente material se siga generalizando en construcción. Y, además, que se siga investigando para el logro de productos como el suelo de corcho Cork Wise fruto de un proyecto de I+D de la empresa portuguesa Amorin, que ha recibido el premio  a la innovación en arquitectura y construcción (Innovation Award for Architecture and Construction).

Por último, os dejo el ejemplo de un proyecto de Arquitectos Anónimos® y Paulo Teodósio realizado en 2007, La Casa Corcho. Y os recuerdo que La Certificación Forestal PEFC es una garantía de que la materia prima de los productos de corcho proviene de un alcornocal gestionado de manera sostenible, controlando todos los procesos intermedios de producción, a través de la cadena de custodia.

Imprimir

Categorias relacionadas: Materiales

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

X