La nueva Facultad de Ciencias de la Salud de la UPNA: la mayor obra en madera de Navarra
Este lunes, 19 de enero, se inaugura oficialmente el nuevo edificio de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad Pública de Navarra (UPNA), un proyecto que revoluciona la infraestructura educativa y sanitaria de la región al mismo tiempo que se alza como un ejemplo paradigmático de la arquitectura sostenible en España.
Con más de 13.500 metros cuadrados útiles y una estructura íntegramente de madera laminada y CLT, la nueva facultad es ya la mayor construcción en madera de Navarra y uno de los ejemplos más avanzados de edificación sostenible y energética del ámbito académico ibérico.

Una estructura de madera que marca futuro: innovación, prefabricación y materialidad
El edificio, proyectado por Bryaxis Arquitectos y VArquitectos, y construido por la UTE Osés Construcción y Construcciones Mariezcurrena, se sitúa en el recinto del Hospital Universitario de Navarra y ha supuesto una inversión de 30,2 millones de euros.
Según la información técnica del proyecto, su estructura está compuesta por más de 2.900 m³ de productos de madera: 2.200 m³ de elementos industrializados fabricados por Stora Enso, grupo forestal sueco-finlandés de materiales renovables, especializado en construcción en madera, entre otros sectores; y 700 m³ de piezas técnicas ensambladas localmente en el centro de producción de Oricáin de la empresa navarra Madergia. Los pilares y vigas de pino radiata laminado, combinados con paneles de CLT para forjados y envolventes, demuestran que la madera es perfectamente viable para edificios de gran escala y complejidad, incluso en ámbitos como el universitario y hospitalario.
La fachada integra capas interiores de CLT con lamas exteriores de madera de accoya protegidas por aluminio anodizado, lo que asegura la longevidad del conjunto frente a la humedad y la radiación ultravioleta. El diseño industrializado y la prefabricación han permitido reducir drásticamente los plazos de ejecución a apenas 28 meses y minimizar los residuos de obra, consolidando la madera como material estructural competitivo y sostenible.
Esta apuesta por la madera no es solo estética o estructural: todos los productos cuentan con certificaciones internacionales de sostenibilidad forestal y trazabilidad, asegurando que la cadena de suministro cumple los estándares más exigentes de legalidad y responsabilidad ambiental. Así, el edificio es una referencia tanto en innovación arquitectónica como en gestión responsable de recursos naturales y fomento de la economía local.

Energía positiva y eficiencia: un modelo real de descarbonización operativa
Uno de los aspectos más destacados del nuevo edificio es su rendimiento energético. La Facultad de Ciencias de la Salud de la UPNA es un edificio de energía positiva: gracias a la integración de sistemas pasivos y activos, y a una cubierta repleta de paneles fotovoltaicos, el balance anual de energía es favorable, generando más electricidad de la que consume en calefacción, refrigeración, ventilación e iluminación. Todo el funcionamiento es exclusivamente eléctrico, sin combustibles fósiles, lo que demuestra que la transición hacia la descarbonización operativa es viable incluso en edificios de gran tamaño y uso intensivo.
La clave está en la combinación de una envolvente hermética, sistemas HVAC de alta eficiencia, iluminación LED y el propio comportamiento térmico de la madera. La hermeticidad reduce al mínimo las infiltraciones de aire, permitiendo que los equipos de climatización funcionen con la máxima eficacia y que el confort interior se mantenga constante con menor demanda energética.
Este enfoque integral, que va desde la selección de materiales renovables y certificados hasta el diseño pasivo y la generación renovable, convierte al edificio en un caso de estudio sobre cómo la arquitectura sostenible puede, y debe, ir más allá de la eficiencia convencional para alcanzar la autosuficiencia y el impacto positivo en el entorno.
Funcionalidad, innovación académica y modelo para la inversión pública
El nuevo edificio alberga 22 aulas, 10 laboratorios, área de anatomía de 190 m², salas de informática, despachos, cafetería, un auditorio y un espacio diáfano para el futuro centro de simulación clínica. Con capacidad para 1.500 personas entre alumnado y personal docente-investigador, la arquitectura está pensada para facilitar la movilidad, la flexibilidad de usos y la sostenibilidad operativa a largo plazo.
La obra representa la convergencia de la construcción en madera industrializada y el saber hacer local, demostrando que es posible desarrollar cadenas de suministro responsables y eficientes. Más allá de la sostenibilidad material y energética, el edificio demuestra también que la arquitectura sostenible no exige renunciar a funcionalidad, prestaciones ni diseño contemporáneo.
Como proyecto financiado con inversión pública, la Facultad de Ciencias de la Salud de la UPNA establece un precedente para futuras infraestructuras educativas y sanitarias en España: la madera estructural, la prefabricación y la energía positiva no son solo opciones viables, sino el camino a seguir para responder a los retos climáticos, económicos y sociales de la próxima década.





