Aislamiento con lanas minerales: ventajas y desventajas

Publicado el 17 abril 2018

Cuando hace unas semanas me escribió Dña. Mónica Herranz, Secretaria General de AFELMA (Asociación de Fabricantes Españoles de Lanas Minerales Aislantes), para que eliminase de nuestro post Materiales sostenibles: Naturales, saludables y duraderos la afirmación que habíamos hecho sobre los posibles efectos nocivos de los aislantes con lana de roca, me sorprendieron los argumentos y estudios realizados que citaba en su mail, algunos de los cuales me gustaría haceros llegar.

Paralelamente, y a raíz de este hecho, me he puesto a bucear en internet y he encontrado otras posturas, aunque algunas no tan documentadas, que son contrarias a la utilización de este tipo de aislamientos.

Por ello, he intentado recopilar las opiniones a favor y las opiniones en contra para que seáis vosotros, los lectores, los que saquéis vuestras propias conclusiones.

Posturas a favor, tal y como nos las comunicó la Sra. Herranz:

  • Los productos de Lana Mineral son naturales, ya que provienen de recursos abundantes en la naturaleza, con reservas para millones de años: arena y vidrio reciclado para la lana de vidrio, y roca volcánica (normalmente basalto o dolomita) y material reciclado para la lana de roca.
  • Según unas Declaraciones Ambientales de Producto publicada por el sector de lanas minerales, ahorran mucha más energía durante su uso en un edificio de la que se utiliza para su fabricación. En concreto, por cada tonelada de CO2 que emiten las lanas minerales durante su fabricación, se evitan más de 200 toneladas cuando se utilizan como material aislante.
  • Las lanas minerales tienen una gran durabilidad, no se degradan con el tiempo y mantienen sus prestaciones incluso más allá de la vida útil del edificio.
  • Los fabricantes españoles de lanas minerales disponen del certificado Euceb, de acuerdo con la legislación europea de salud y seguridad. En octubre de 2001 la Agencia Internacional de Investigación del Cáncer (IARC) actualizó la clasificación de estos productos indicando que los “aislantes de lana de vidrio, filamentos continuos de vidrio, lana de roca y lana de escoria, no están clasificados como cancerígenos para el hombre (Grupo 3)”.

Posturas y opiniones en contra o neutras a la utilización de lanas minerales:

  • La SafeWork NSW (Agencia gubernamental australiana para la seguridad en el trabajo) destaca que, efectivamente, las fibras minerales sintéticas (SMF) – lana de vidrio y lana de roca- en 2001 cambiaron a la ‘Categoría 3 – no clasificable como carcinogénico para los humanos’, pero el polvo que desprenden puede causar molestias respiratorias e irritación de ojos y piel, por lo que hay que tomar precauciones en su manipulación. Sin embargo, los RCF, Fibras cerámicas refractarias (RCF) que están hechas de caolín, una arcilla de origen natural alumino-silicato o una mezcla sintética de alúmina, permanecen clasificados como ‘Categoría 2Bposiblemente carcinógeno para los seres humanos’ y, por lo tanto, una sustancia peligrosa.
  • En la web Casas Ecológicas se analizan diferentes tipos de materiales aislantes y, con relación a las lanas minerales, opinan que su mayor inconveniente es el gran consumo de energía requerida para su fabricación. Otro gran inconveniente es que durante su fabricación, instalación y manipulación, desprenden diminutos cristales respirables que penetran en la piel, si bien se puede resolver con la vestimenta industrial adecuada (guantes, mascarilla y gafas de seguridad).
  • Jade Serra, Arquitecta bio-constructora, en su blog Construir una casa ecológica opina que se trata de un aislante que requiere una temperatura de fabricación de 800 grados y un aglomerante que suele ser formaldehido, un componente peligroso para la salud humana al igual que la fibras de las que se compone, que son suficientemente pequeñas como para ser respirables y llegar a los pulmones.
  • En un foro sobre furgones y auto caravanas encontramos un comentario, ilustrado sobre los efectos corrosivos que puede producir el aislamiento con lana de roca en estos vehículos.

A lo anterior me gustaría añadir que, incluso en los detractores de estos productos, se reconocen sus propiedades altamente aislantes y su buen comportamiento ante el fuego.

Después de leer otras opiniones en páginas internacionales, mi conclusión particular es que, el ahorro en las emisiones de CO2 por la utilización del producto, en cuanto a reducción en el uso  de calefacción y/o refrigeración de los edificios, supera al efecto nocivo de las emisiones de CO2 que se producen en su fabricación. Además, sus propiedades ignífugas y duraderas superan a sus otras desventajas de utilización de medios de seguridad en su manipulación, por lo que, con la excepción de las fabricadas con caolín, siguen constituyendo un recurso adecuado para aislar nuestras viviendas.

No obstante, tengo que reconocer que he encontrado otros tipos de aislantes con las mismas ventajas pero mucho más ecológicos, aunque también más caros, y sobre los que prepararé próximamente un nuevo post.

Imprimir

Categorias relacionadas: Materiales
  • Antes de nada, quiero agradecerle su referencia a mi escrito, así como sus conclusiones:
    A. “…incluso en los detractores de estos productos [lanas minerales aislantes] reconocen sus propiedades altamente aislantes y su buen comportamiento ante el fuego”.
    B. “Después de leer otras opiniones en páginas internacionales, mi opinión particular es que el ahorro en las emisiones de CO2 por la utilización del producto [lanas minerales aislantes], en cuanto a reducción en el uso de calefacción y/o refrigeración de los edificios, supera al efecto nocivo de las emisiones de CO2 que se producen en su fabricación. Además, sus propiedades ignífugas [en realidad son incombustibles] y duraderas superan a sus otras desventajas de utilización de medios de seguridad en su manipulación, por lo que, con la excepción de las fabricadas con caolín [no son lanas minerales aislantes], siguen constituyendo un recurso adecuado para aislar nuestras viviendas”.
    También debo agradecer su sinceridad al reconocer que le sorprendieron los documentos y argumentos que le hice llegar sobre las lanas minerales aislantes: Declaraciones Ambientales de Producto y clasificación como no cancerígenas por la Agencia Internacional de Investigación contra el Cáncer (IARC, por sus siglas en inglés), documentos imprescindibles para hablar y comparar las propiedades de los productos, desde la perspectiva de un profesional y en un ámbito público.
    Sin embargo, me veo en la obligación de aclarar algunas afirmaciones para una mejor información a sus lectores:
    1.- Comparar documentos científicos como los de la IARC o las Declaraciones Ambientales de Producto con las opiniones vertidas en un blog o foro, otorgándoles la misma categoría, es inadecuado porque es elevar a nivel científico lo que no deja de ser una opinión.
    2.- Es injustificable que un artículo dedicado a analizar las ventajas y desventajas de las lanas minerales (cuyo origen y proceso de producción puede ver en nuestra web, https://aislar.com/?page_id=2431) traiga a colación las fibras cerámicas refractarias (RFC) que nada tienen que ver con los productos objeto del artículo. No creo que esta confusión posibilite que los lectores saquen conclusiones suficientemente fundamentadas. Por cierto, las clasificaciones nacionales (incluida Australia) tienen un origen común, la IARC.
    Por otra parte, señalar que, según la clasificación europea, las lanas minerales no son irritantes, pero está bien tomar precauciones en el trabajo, igual que con cualquier otro material, para lo cual los fabricantes incluyen recomendaciones de manipulación.
    3.- Sobre el término “natural”, lo que indico en mi escrito es que cada material emplea en su elaboración una materia prima de origen vegetal, animal, mineral. Las lanas minerales aislantes son de origen mineral. Todos los materiales deben sufrir transformaciones para poder ser utilizados en la construcción, incluso los erróneamente llamados materiales “ecológicos”.
    4.- Algunos productos de lana mineral emplean una resina que puede llevar cantidades mínimas de formaldehido, que es un gas presente en la naturaleza y en multitud de materiales. Sometido a altas temperaturas (como en el proceso de fabricación de las lanas minerales) prácticamente desaparece, tal como demuestran las mediciones en fábrica en relación a los límites reglamentarios de exposición profesional.
    Por otra parte, como ya le dije en mi correo, los fabricantes de lanas minerales demuestran constantemente que cumplen la legislación europea de salud y seguridad para lo que disponen del certificado Euceb, por lo que es injustificable afirmar o insinuar que las fibras de las lanas minerales sean peligrosas. Es absolutamente irresponsable realizar y reproducir este tipo de afirmaciones.
    5.- En el foro sobre el aislamiento de autocaravanas en el resumen realizado por un usuario arquitecto sobre tipo de aislantes, se concluye que lo importante para cualquier material es su correcta instalación.
    Le agradezco de nuevo su atención y quedo a su entera disposición.

  • Lo primero, me gustaría decir que me ha encantado poder leer en este artículo un texto que contrasta diferentes opiniones tanto de instituciones como de profesionales (independientemente de que, obviamente, no todas las citas que aparecen en el artículo (tanto de defensores como de retractarios) tengan la misma validez.

    Lo segundo, es que me gustaría hacer especial incapié en que soy un defensor de las lanas minerales como aislante en las edificaciones. Me parece que sus extraordinarias propiedades de aislamiento térmico y resistencia ignífuga lo merecen (es mi opinión personal tras analizar diversos estudios y pruebas de laboratorio que así lo demuestran).

    Por último, y en respuesta al comentario de Mónica Herranz, sí que me gustaría aclarar que los “materiales ecológicos” (como son el corcho, el bambú, la tierra, la madera… ) son considerados como tal, justo porque su constitución y propiedades los convierte en materiales de bajo impacto ambiental (a veces incluso con huella ecológica positiva, como en el caso de los materiales vegetales que almacenan CO2 en su interior).

    Es por ello y porque el producto final apenas requiere de procesado / transformación, por lo que se les conoce de esa forma. Ya que en contraste con otros materiales -como en este caso las lanas minerales-, no constituyen ningún riesgo para la salud humana (ni siquiera durante su proceso de puesta en obra), ni producen emisiones durante el “proceso de producción” (ya que normalmente esta se limita únicamente a su extracción directa del medio).
    Es por estas razones por las que se les denomina comunmente como “materiales naturales” en el campo de la Bioconstrucción o de la “Arquitectura sostenible”.

  • Deja un comentario

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

    X