3 ejemplos de construcción sostenible con termoarcilla

Publicado el 25 junio 2020

La termoarcilla es un material importante dentro de la construcción sostenible, del que ya hablamos anteriormente. Tanto sus características térmicas como su capacidad para mejorar los cerramientos hacen de la termoarcilla un material idóneo para edificaciones sostenibles, ayudando a crear viviendas sin problemas de toxicidad, radiaciones ni alergias.

Existen múltiples ejemplos en los que podemos ver cómo la utilización de la termoarcilla nos ayuda a crear un ambiente saludable. En casas que siguen el estándar Passivhaus, es muy utilizada para ayudar a aislar adecuadamente las viviendas. Las características de la termoarcilla, su composición y diseño, ayudan a que podamos obtener altas prestaciones en muros de una sola hoja.

A todos estos beneficios les sumamos que el coste de este material es inferior al de otras soluciones, con lo que, tener una vivienda sostenible no va reñido con obtenerla de forma económica.

Aunque la termoarcilla es un material más asociado a zonas cálidas o mediterráneas, la expansión del estándar Passivhaus está extendiendo la utilización de este material también a otras zonas.

Vivienda AM (Vitoria)

Como ejemplo de construcción sostenible con termoarcilla, encontramos la vivienda AM en Vitoria, proyectada por el estudio de arquitectura Patxi Cortazar. Diseñada en una única planta en forma de U, los muros de carga están construidos con termoarcilla. Lo que implica un diseño especial y adaptado al material.

© Fotografía de Patxi Cortazar con fines puramente informativos

La construcción con termoarcilla requiere de una mano de obra especializada en su colocación, que conozca las necesidades y las características propias. Las piezas de termoarcilla se colocan encajadas unas en otras mediante machihembrado, con lo que un diseño en U conlleva algo más de dificultad. Existen piezas especiales para esquinas y huecos que deben ser colocadas adecuadamente, de forma que, los muros son completamente consistentes.

Casa de Anguía (Barral, Ourense)

Existen otros ejemplos de utilización de termoarcilla en diferentes edificaciones. Uno de ellos es la Casa de Anguía, finalista en los premios FAD 2020, y diseñada por el estudio MOL Arquitectura, en la que se utilizó este material para ampliar un local social en Ourense, a la orilla del embalse de Castrelo de Miño. El lugar, utilizado para las reuniones de la asociación de vecinos, necesitaba ser ampliado para ser utilizado como local polivalente. Se optó por la bioconstrucción y se emplearon materiales de la zona, favoreciendo la economía local. Además de termoarcilla, colocada en los muros de la fachada, se utilizaron paneles de corcho, morteros de cal natural ecológica, pinturas minerales o madera de pino de Galicia.

© Fotografía de Mol Arquitectura con fines puramente informativos

Can Picafort (Mallorca)

Otro ejemplo de empleo de la termoarcilla es lo que hacen los mayorquines TEd’A Arquitectes. Aprovechan este material en paredes interiores, de forma estilística, dejando a la vista las cavidades de las piezas.

Así lo hicieron en Can Picafort, un proyecto de rehabilitación, galardonado en la categoría de Interiorismo de la edición de 2018 de los Premios FAD. Los muros perimetrales que definen el espacio central y contienen los servicios fueron construidos de termoarcilla.

© Fotografía de TEd’A Arquitectes con fines puramente informativos

De esta forma podemos ver los múltiples usos de la termoarcilla que, como material sostenible, ayuda a que nuestras viviendas sean más sostenibles, y nuestras vidas más saludables.

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