Minicasas sostenibles: cuando vivir con menos, es más

Publicado el 5 octubre 2020

En ocasiones, cuando hablamos de viviendas sostenibles, imaginamos casas magníficas con amplias vistas y en medio de un paraje idílico. No obstante, no hay que disponer de muchos recursos económicos para poder acceder a pequeñas viviendas que reunirán todas las características de una casa 100% sostenible, y donde la célebre frase de “menos es más” de Mies Van der Rohe cobra especial significado.

En España, principalmente entre la gente joven, está creciendo mucho esta tendencia arquitectónica denominada “Tiny House” que está muy asentada en otros países, y que se enmarca en una filosofía de vida de prescindir de lo superfluo y vivir de manera sostenible respetando al medioambiente. Se trata, en la mayoría de las veces, de viviendas aisladas de entre de 40 y 60 m2 ingeniosamente equipadas para llevar una vida cómoda.

De hecho, aunque la tendencia nació durante los años noventa en Japón debido a la recesión que vivía el país y los desorbitados precios de la vivienda, que hacía imposible el acceso de los jóvenes a las mismas, se consolidó con el diseñador Jay Schafer que en 1997 se construyó una mini casa donde sólo le cabían las cosas básicas e indispensables para vivir de forma sencilla en plena naturaleza, y al mínimo coste.

© Modelo ECO 50 de la empresa EcoCasa

Características

El impacto medioambiental de estas pequeñas casas es mínimo ya que, al tener un periodo de construcción muy breve, de entre 5 y 80 días, la huella de carbono es casi nula. Aunque existen muchos modelos prefabricados en el mercado, las que son sostenibles tienen todas características similares:

  • Suelen estar diseñadas con criterios de arquitectura bioclimática o de casas pasivas
  • Están construidas con materiales naturales como la madera, o con reciclables como las realizadas con pallets o con contenedores marítimos.
  • Lo habitual es que se trate de un solo espacio, con la única separación del cuarto de baño, que se trasforme, según las necesidades en comedor, sala de estar o habitación.
  • Tienen un bajísimo consumo de electricidad ya que tienen mucha luz natural y un espacio muy reducido de necesidad de luz artificial. Según Escandinavia de Electricidad, tan sólo precisarían del 7% de lo que consumiría una vivienda tradicional con la misma superficie útil.
  • Suelen disponer de muy buen aislamiento por lo que no precisan ningún sistema de aire acondicionado.
  • Muchas están equipadas con paneles solares y se autoabastecen para su consumo energético
  • Algunas disponen de un sistema de recogida de agua de lluvia.

Tipos de Minicasas

Los tipos y tamaños de estas pequeñas casas son muy amplios. Las hay que son transportables, y por lo tanto son consideradas como bienes muebles y se rigen por la legislación de las autocaravanas, y las hay que se anclan sobre una cimentación, previa o propia, en un espacio determinado. En este caso, son consideradas como un bien inmueble y, según la Comunidad Autónoma donde se establezcan, precisarían de un tamaño mínimo, y unas características básicas determinadas, para solicitar la correspondiente licencia urbanística municipal o título habilitante.

Para su adquisición, debemos tener cuidado ya que,aunquehemos encontrado una amplísima oferta en el mercado nacional e internacional de pequeñas casas prefabricadas, incluso hasta en  Amazon  se puede adquirir  por 2.600€ el contenedor (sin las instalaciones interiores) una minicasa de madera, cuando añadimos el concepto de sostenible, la oferta se reduce considerablemente, por ello es importante la búsqueda de empresas especializadas en este tipo de construcciones.

© Modelo qubic 64 diseñado por el Estudio de arquitectura Iniciativa Sostenible

Una empresa especializada en casas prefabricadas sostenibles vigilará y tendrá en cuenta múltiples factores como la ubicación exacta en la parcela para el aprovechamiento de la luz solar, la instalación de un aislamiento reforzado, la utilización de pinturas u otro tipo de material reflexivo para recuperar el calor en invierno y expulsarlo en verano, sistemas de renovación de aire, etc.

La filosofía de vida de construirse “una casa no tan grande” también fue plasmado por Sarah Susanka  en su libro The Not So Big House que publicó en 1998 y que va más allá de la propia casa, añadiendo a su adquisición o construcción, valores personales y de responsabilidad social. Se trata de utilizar sólo lo fundamental, menos ropa, menos papel, menos menaje de cocina, menos productos de limpieza y, por el contrario, disponer de más tiempo para nosotros, para dedicar a nuestra familia y amigos, para ampliar nuestra cultura y, en definitiva, para vivir más acorde con la naturaleza y el respeto al medioambiente, contaminando menos y “viviendo” más.  

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