Casas prefabricadas sostenibles

Publicado el 21 marzo 2019

La construcción modular es una de las tendencias clave del sector de la construcción. Y es que, en los últimos años, este sector ha evolucionado radicalmente para adaptarse al nuevo paradigma tecnológico. Un nuevo escenario en el que la inmediatez, la capacidad de adaptación, la versatilidad y, por supuesto, la sostenibilidad son características indispensables para la supervivencia.

Las casas modulares o prefabricadas son una de las mejores opciones para dejar atrás las técnicas de construcción tradicionales, en muchos casos dañinas con el medio ambiente. Y hablamos de casas prefabricadas sostenibles cuando apuestan por materiales ecológicos y por la economía circular.

En este sentido, las casas prefabricadas sostenibles aúnan las ventajas de la construcción modular y de la arquitectura sostenible. Es decir, se construyen de manera rápida; suponen un ahorro de costes; son personalizables y con gran capacidad de adaptación y flexibilidad. Y, al mismo tiempo, aportan eficiencia energética, reducen la huella ambiental y mejoran el confort térmico, entre otras.

A la hora de plantear su construcción hay, además, dos cuestiones fundamentales: la elección de los materiales apropiados y el diseño bioclimático de la obra.

Elección de materiales

Los materiales de este tipo de viviendas son muy variados. Sin embargo, para que sean consideradas como sostenibles, hay que optar por materiales que también lo sean. La madera, el corcho, la cal, el vidrio, la pizarra natural y la piedra son ejemplo de ello, y son la base de muchas de las casas ecológicas prefabricadas que se pueden encontrar en el mercado.

La madera es una elección idónea, por sus características naturales y su potencial aislamiento térmico. Las casas prefabricadas de madera están muy extendidas y pueden ser de madera reciclada o de madera de explotación sostenible, con certificado FCS.

Por otro lado, están también los contenedores de carga marítimos: duraderos, ligeros, resistentes y versátiles. Y, con un revestimiento sostenible adecuado, pueden adquirir un aspecto muy atractivo. Pero, sin lugar a dudas, su reutilización convierte este tipo de viviendas en una opción más ecológica que las convencionales. No solo se reducen costes, también residuos y energía.

Todos ellos son una alternativa a otros más convencionales como el PVC y otros plásticos, el aluminio, el poliestireno expandido, el titanio, las fibras de vidrio y minerales, las fibras sintéticas, las maderas con formaldehído, las pinturas plásticas con metales pesados y disolventes tóxicos, etc.

Diseño bioclimático

Tan importante como los materiales, es el diseño de la obra, que debe tener en cuenta las condiciones climáticas de su entorno. Y disminuir así el impacto medioambiental intentando reducir el consumo de energía. Para ello, hay que plantear una serie de aspectos como la orientación de las paredes, la colocación de las ventanas o la distribución de los espacios.

El diseño debe estar pensado para adaptarse a la luz y al calor del sol, así como a los vientos y al entorno físico de la vivienda, para conseguir de esta manera un acondicionamiento natural de la temperatura y de la humedad.

Así, para la construcción de una casa prefabricada sostenible hay que tener en cuenta una serie de factores cuanto menos complejos. Desde el impacto de los materiales utilizados sobre la naturaleza durante todo su ciclo de vida, hasta sus efectos sobre el ser humano o la adaptación al entorno paisajístico, cultural y climático. Sostenibilidad y modularidad van de la mano para satisfacer las demandas de una sociedad cada vez más concienciada con el medioambiente.

¿El resultado? Viviendas con un diseño muy atractivo y personalizable, que se adaptan a su entorno y que, además, en muchos casos son ejemplo por su sostenibilidad y eficiencia energética.

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